lunes, 30 de enero de 2012

Necronomicon (obra autentica) VI


Ritos de exorcismos.

Fragmento 16.
No hay maldicion que no tenga cura, ni enfermedad para la que no exista remedio. Los Dioses moran lejos de los asuntos del hombre, pero no nos han abandonado de la ira que poceden del exterior y sus servidores abominables.
Armadura contra brujas y demonios, contra profundos, dholes, yuggs, voormis, tcho.tcho, mi-go abominables, shoggots, valusianos y todos esos pueblos y seres que sirven a los primigenios y su semilla, se encuentran el la estrella de cinco puntas esculpida en piedra gris de la antigua Mnar, que es menos fuerte contra los mismos primigenios. El posedor de la piedra verá que es capaz de mandar sobre todos los seres que se arrastran, nadan, se deslizan, camina, o vuelan, Pidiendoles incluso que se dirijan al origen de donde no se regresan.

Fragmento 17.
Los hombres también le conocen como el morador de la oscuridad, ese hermano de los primigenios llamado Nyyogtha, aquel que no debería existir. Puede ser llamado a la superficie de la tierra atravez de ciertas cavernas y fisuras secretas, y los hechiceros lo han visto en Siria y bajo la torre negra de Leng; y han salido aveces de la gruta de Thang de Tartaria para causar estragos y llevar el terror y la destrucción  entre los estandares del gran Khan. Solo por medio de la cruz doblada, el encantamiento de Vach-viraj, y el elixir de Tikkoun puede ser devuelto a las negras cavernas inmundas en las que mora.

Fragmento 18.
La cruz es un agente pasivo. Protege a los puros de corazon, y a menudo ha aparecido en el aire sobre nuestras ceremonias, confundiendo y dispersando los poderes de la oscuridad.

Fragmento 19. 
Yo, Abdul Alhazred, te digo lo siguiente: Los Dioses han hecho dormir a los condenados. Y aquellos que traten de forzar los sellos y despierten a los durmientes tambi´´en están condenados. Y digo más, aquí se encuentran los hechizos para romper los sellos que mantienen cautivos a Cthulhu y su orda de ébano, ya que he empleado mi vida en aprenderlos todos. Por tanto, inprudente, la oscuridad está contenida en el espacio: las puertas del infierno están cerradas. Curiosea bajo nuestra propia responsabilidad: cuando llames, despertarán y responderán. Este es mi regalo a la humanidad; aquí están las llaves. Encuentra tus propias cerraduras; alégrate. Yo, Abdul Ahazred te digo lo siguiente: Yo traté de forzar las cerraduras, y estoy loco.