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lunes, 29 de octubre de 2012

Entre dos razas

Hace más de un siglo en Rusia, Rumania y los estados balcánicos existía la vaga creencia de que el alma no puede salir del cuerpo ni ingresar al Paraíso hasta cuarenta días después de que uno había dejado de respirar.
En Rumania, se desenterraban los cuerpos de las personas, luego de tres años de haber sido enterrados, para revisar el cuerpo de ellas. Si la descomposición del cuerpo era total, se creía que el alma ha alcanzado el reposo eterno. Pero si descubrían que el cuerpo tenía pocos signos de descomposición, asumían que era un vampiro, le cortaban la cabeza, le clavaban una estaca para inmovilizarlo, y lo echaban al fuego para acabar con el monstruos.
En Bukovina y los parajes circundantes se realizó una revisión de cuerpos masiva entre los años 1919 y 1920, porque mucha gente moría durante las epidemias y las guerras, y temían la proliferación de vampiros.
En la actualidad ya no se cree que los espíritus puedan reanimar a su cuerpo ni que se transformen en vampiros, pero hace poco más de un siglo estas supersticiones estaban muy arraigadas en el pensamiento popular.


En la fase más primitiva de la creencia en los vampiros, el más típico era un muerto reanimado. Sus poderes estaban asociados al de las brujas y magos, porque podían transformar a otros en nuevos succionadores de sangre.
Un segundo tipo de vampiro era el vârcolac, que aparecía durante los eclipses lunares y solares. Era de la misma especie del zombi pero en buen estado y tenía cualidades de un buen amante.
En tercer lugar: el strigele, que en realidad no era un vampiro, aunque a menudo se lo confundía con él. Eran los espíritus de las brujas vivas o de las brujas ya no vivas que no podían encontrar ningún lugar de reposo. Su presencia se reconocía por la aparición de pequeños puntos de luz que flotaban en el aire.
Sus danzas eran exquisitamente hermosas... Solían aparecer tomando la forma de siete o nueve luces alineadas que comenzaban a formar figuras... Cuando los puntos luminosos interrumpían su danza, las brujas comenzaban a hacer travesura con los seres humanos. 

 



AFRICA
- Adze:
Se transformaba en luciernaga. Bebía la sangre de las personas como insectos y era capaz de tomar el control total de una persona.
- Asanbosam:
Vampiro peludo, largas piernas y brazos. Tiene dientes de hierro, y ganchos en vez de manos. Asociado también con los ogros.
- Asinam:
(también conocido como Azeman o Obayifo): Considerado como un tipo de bruja obsesionada con el alimento. Se dice que ataca niños y bebe su sangre. Se mete dentro de animales y los controla. Se transforma también en un tipo de bola de luz flotante.
ALBANIA
- Kukudhi:
Es el vampiro perfecto, en su último estado. Le toma 30 años a este vampiro llegar a la perfección: es fuerte, no es vulnerable a la luz, y no necesita regresar a dormir en feretros.
- Shtriga
: (conocido también como Strix (romanos), strega (italianos), strigă (gitanos), strzyga (polacos): Bruja vampira que se alimenta de la sangre de bebes mientras duermen. Se puede transformar en insectos pequeños.
ALEMANIA
- Alp:
Un vampiro demonio que llevaba puesto un sombrero mágico llamado Tamkappe. Atacaba en las noches, causando pesadillas.
- Draugar:
Fantasmas que habitaban los cuerpos de vikingos sin vida. Podían aumentar su tamaño y fuerza. Descansaban en tumbas y devoraban animales.
- Nachzehrer: Híbrido entre zombi y vampiro
dado que consume los restos de gente muerta.
ARABIA
- Ghul o Ghoul:
No-muerto que habita cerca de cementarios y se alimenta de carne humana.
AUSTRALIA
- Yara-ma-yha-who:
Proveniente de la cultura aborigen. Esta criatura se parece a un hombre pequeño rojo, con una gran cabeza de larga boca y sin dientes. Carece de manos y pies, y a cambio, tiene tentaculos succionadores de sangre. Se sienta en los árboles esperando viajeros distraidos, y los ataca. Luego se traga a la víctima, bebe agua, se da una siesta, y al rato las vomita. Las víctimas pierden tamaño en el proceso.
BAHAMAS
- Hupia:
Espíritus que podían asumir formas. Asociados con los murciélagos. Seducían mujeres y atacaban niños. A veces aparecían como personas sin rostro.
BIRMANIA
- Thayé:
Gente malvada que después de la muerte fueron maldecidas a ser espíritus sin cuerpo. Se les aparece a sus víctimas como personas altas con grandes orejas, largas lenguas, y dientes puntiagudos.


BOLIVIA
- Abchanchu:
Capaz de cambiar forma. Se hacía pasar por un anciano viajero que pedía ayuda.
CHILE
- Peuchen o Piuchen:
Puede cambiar a forma de animal. Se la describe como una serpiente giganta capaz de volar, que paraliza a sus víctimas antes de beber su sangre.
CHINA
- Jiang Shi:
Muerto reanimado que descansa en las mañanas en feretros. En las noches, ataca y se alimenta de QI (o Chi) de seres vivos.
ESCOCIA
- Baobhan sith:
Vampira, similar a un espiritu banshee. Seducían viajeros.
ESLOVAQUIA
- Dhampir:
El hijo de un vampiro con un humano.
ESTADOS UNIDOS
- Apotamkin:
Un tipo de criatura vampírica para los nativos americanos.
FILIPINAS
- Aswangs:
Vampiras con poderes de brujas. Cambian de forma a animal. Se alimentan de seres vivos o muertos; crean una copia hecha de desechos de plantas. Incluso pueden copiar a seres vivos que han atacado. Estas copias regresan a casa, y al poco tiempo se enferman, y dejan de vivir.
- Manananggal:
Versión terrorífica del vampiro filipino. Su cuerpo se divide en dos: el torso se desprende de las piernas y vuela con alas de murciélago. Vampiro funesto y malvado.
- Wak Wak:
Criatura parecida a un ave, vampírica. Son malvados y se alimentan de las personas.



GITANOS
- Moroi:
Tipo de vampiro fantasma. Se alimenta de la fuerza vital de los seres vivos. Asociado con el Strigoi (vampiro), y los hombres lobos (criaturas conocidas como vârcolac y pricolici).
- Mullo:
La palabra significa "aquel que está muerto" y es un término gitano. Tiene características de comportamiento vampiro. La gente para librarse de ellos contrataba a un Dhampir (hijo de un vampiro).
- Nosferatu:
Sinónimo de la palabra vampiro en la cultura gitana. Popularizado su uso por la novela "Drácula" de Bram Stoker.
- Vârcolac:
Aunque generalmente asociado con el hombre lobo (o brujos que se han convertido en ellos), en algunas leyendas se los asocian como si fuesen un tipo de Strigoi o vampiro.
GRECIA
- Vrykolakas:
Al inicio, estas criaturas eran representadas como inofensivas. Eran personas que habían vuelto a la vida, y que penaban cerca de los cementerios. Poco a poco las leyendas fueron variando: causaban enfermedades, ahogaban gente, incluso algunos sin hacer mucho mal, lograban aparentar estar vivos y armaban nuevas familias.
INDIA
- Churel:
Espíritus de mujeres que han muerto al dar a luz. Pueden aparecer como mujeres viejas y decaidas, o justo lo contrario: tan bellas que ningún hombre se les puede negar.
- Pichal Peri: Es un demonio
que es capaz de copiar la forma de una mujer, salvo sus pies que son siempre negros. Se alimenta de órganos humanos.
- Vetala:
(conocido también como Baital o Betail): Tipo de fantasma que habitan muertos cerca de cementerios.
INGLATERRA
- Revenante:
Cuerpo reanimado que tiene el objetivo de aterrorizar a los vivos.
IRAK
- Utukku:
Demonio o espíritu que sirven al inframundo. Son enviados a la Tierra para recolectar sacrificios humanos relacionados con la sangre.
ISLAS DEL CARIBE
- Soucouyant:
Vive en las mañanas como una mujer vieja en un pueblo. En las noches, se arranca la piel y se transforma en una bola de fuego buscando una víctima. Puede entrar a casas por las cerraduras dado que puede cambiar de tamaño. Bebe sangre y practica magia negra y vudú.
LATINOAMERICA
- La llorona, La Canoita fantasma, La Mujer Tapada:
Variaciones de fantasmas y "vampiras"; mujeres que no pueden ir a la paz eterna, y están malditas a seducir hombres para luegos comerselos. En la versión de la Canoita Fantasma (Ecuador), es solo una aparición y no ataca a nadie.
  



MALASIA
- Jenglot:
Se asemeja a una muñeca pequeña pero viva. Son coleccionadas y resguardadas. Deben de ser alimentadas con sangre.
- Penanggalan:
Similar al Manananggal de Filipinas. Su cuerpo se divide en dos para atarcar humanos. En algunas versiones, una vampira penanggalan puede separar su cabeza para volar y atacar.
MEXICO
- Cihuateteo:
Espíritus de mujeres que habían muerto durante el parto. Regresaban a la vida para espantar en caminos, robar niños, y seducir hombres. Servian a los dioses de la luna Tezcatlipoca y Tlazolteotl.
- Tlahuelpuchi:
Son jóvenes humanos que tienen una maldición vampírica. Pueden cambiar de forma y se alimenta de la sangre de infantes en las noches. Cuando cambia de forma, expulsan sus piernas del cuerpo. La nueva forma tiene un leve brillo.
NUEVA GUINEA
- Suangi:
Brujo que se alimenta de la sangre de sus víctimas. También se cree que devora almas.
OCEANIA
- Abere:
Diosa de la mitología local, se convertía en una joven doncella y devoraba a sus víctimas.
PERU
- Pishtaco:
Proveniente de las leyendas de la Amazonía. Criatura humanoide que cazaba humanos para robarseles la grasa. La leyenda persiste en la actualidad, pero el término es usado en humanos: personas que cazan a otros seres humanos para robar sus órganos.
POLONIA
- Strzyga:
(también conocido como Stryx): Esta variación de Stryx es peculiar. Tiene dos corazones y dos almas, al igual que dos grupos de dientes.
PUERTO RICO
- Chupacabra:
Una criatura que se asemeja a un oso pequeño y que se comía ganado. Otras versiones dicen que se parece a un lagarto de piel verde.
ROMA
- Stryx:
Leyendas de la antigua Roma. Bruja que se alimenta de la sangre de bebes mientras duermen. Se puede transformar en insectos pequeños.
RUSIA
- Upyr:
(Upier en Polonia, Upir en Ucrania): Sinónimo de la palabra vampiro. Más información sobre los vampiros rusos aquí.
- Wurdulac:
(wurdulak o verdilak): Vampiro que debe de beber la sangre de sus familiares y tratará de convertirlos a todos ellos en vampiros.

  
 
 



 



 


La casa de Aramberri

Este es un hecho que, a la fecha, sigue atrayendo a todo aquel que oye de este caso. Aparentemente el número 1026 de la calle José Silvestre Aramberri en la Cd. de Monterrey N.L. México, es una casa más que data de principios de 1900, muy vieja y descuidada, mostrando que no se le ha puesto el más mínimo interés en su conservación.
Pero lo que atrae a las personas no es su casi extinta arquitectura, o la malla ciclónica que cubre todo el frente de la casa, o el patio descuidado lleno de árboles viejos el cual se ve desde la calle. Lo que hace a esta casa tan especial fue la tragedia que tuvo lugar en su interior, de la cual no voy a profundizar por ser un hecho muy delicado, pero sí comentaré sus consecuencias.
Mientras corría el año de 1933, la casa de Aramberri fue escenario, y mudo testigo, de una muestra de la locura causada por la ambición humana. En ese tiempo era hogar de una de las familias más respetadas y de abolengo en la región. Un día, mientras el señor de la casa iba a trabajar, su esposa e hija fueron atacadas por tres sujetos los cuales deseaban saber la ubicación de un gran cofre lleno de monedas de plata. En el comedor de la casa es donde estos seres, a los cuales no se les puede llamar humanos, torturaron de la manera más horrenda, sangrienta y cruel a dos mujeres, el ama de casa y su hija.
La investigación de este caso fue difícil, ya que no había rastros de que las puertas hayan sido forzadas, y como testigo estaba el perico mascota de la familia, quien fue pieza clave para la captura de los asesinos, ya que con sus escandalosos gritos repitió las últimas palabras de una de sus dueñas: "No me mates Gabriel, no me mates".  Esto armó las pistas necesarias para que las autoridades capturaran al sobrino de la familia, y después a sus cómplices. A los tres homicidas se les aplico la "Ley Fuga" a manera de escarmiento.
Desde esa lejana fecha, en esta casa han pasado muchísimos hechos sobrenaturales, desde escuchar los lamentos de las mujeres, hasta ver o sentir su presencia.
El caso tomó mucha fuerza hace unos años, cuando un par de reporteros entraron a la casa para averiguar supuestos hechos paranormales. Al salir de la casa por atender otra noticia, los reporteros sufrieron un grave accidente automovilístico, al revisar el material que obtuvieron en la casa se escucha claramente un grito lejano y hueco.
Esto motivó a que muchos programas hicieran sus investigaciones, (incluso se llamó a Carlos Trejo,  investigador mexicano especialista en hechos paranormales, autor del libro "Cañitas"). Pero no se ha dado una explicación a los hechos inexplicables de la casa.
La casa tuvo que ser cerrada al público ya que muchas personas de todos los niveles, especialmente los jóvenes, entraban a la casa buscando ser testigos de algún hecho sobrenatural, para rezar por el alma de las dos mujeres o para satisfacer su enorme morbo.
La casa ya no sigue igual que en el año 1993, en la sala ya no se encuentras los muebles que fueron testigos mudos del horror y del dolor provocado a esa familia. La recámara sigue en pie y en donde los testigos comentan que se aprecia un recuadro con el rostro desfigurado de una mujer (posiblemente el de la ama de casa). Se pasa al comedor, lugar en donde se cometió el crimen. La cocina, el sanitario, la bodega, el patio, todo sigue ahí. En toda la casa se siente la tensión, la cual sólo motiva a pedir por el eterno descanso de las almas atormentadas, cuya esencia está impresa en la casa, acompañada de un fuerte olor a azufre.
Siendo el tema principal de varios libros, la casa del "Crimen de Aramberri" es visitada por curiosos e investigadores, quienes aseguran que en la noche se pueden oír los lamentos de las almas que penan en la casa, y a veces puedes ver asomadas por una ventana o recorriendo el patio o el interior de la casa a las inquilinas que posiblemente nunca se irán. 


jueves, 4 de octubre de 2012

Sara y Jeniffer *leyenda urbana


Esta historia pasó hace muchos años en un lugar alejado de la ciudad, en un pueblo de nueva jersey (eeuu). no se sabe si lo que pasó fue verdad o si es sólo una leyenda; pero los inquilinos que ahora viven en la casa donde ocurrió la desgracia dicen que a veces por las noches oyen los gritos de una chica y los llantos de otra chica, de voz parecida a la de la primera, pero más bonita y clara, como si fueran las voces de dos hermanas adolescentes.
bueno; el caso es que, hace 40 ó 50 años atrás, en una casa grande de un pueblo de nueva jersey, vivía un feliz matrimonio con dos hijas de la misma edad, sarah y jeniffer, unas adolescentes de 16 y 17 años (jeniffer era la mayor).

era una familia que lo tenía todo; amor, bastante dinero... los padres creían que eran la familia perfecta, pero ignoraban algo respecto a sus hijas: el gran odio que sarah sentía hacia jeniffer. tenía una gran envidia a su hermana; ya que era más guapa, más alta, tenía más suerte con los chicos, era admirada por todos, tenía una voz más bonita, era la más popular, era la mayor de ellas dos... pero había algo que sarah envidiaba muchísimo a jeniffer, mucho más que cualquier otra cosa: sus ojos. jeniffer no era vanidosa ni soberbia, pero no podía evitar decir que sus ojos eran su mayor orgullo, estaba orgullosísima de ellos, no paraba de alucinar con sus ojos, y es que eran perfectos: de un azul claro precioso, brillantes... y todos la admiraban por eso, todo el mundo le comentaba que tenía unos ojos preciosos.
el caso es que una tarde sarah se quedó pensando en su cuarto sobre cómo podría destruir a su hermana jeniffer, ya que la odiaba mucho, y se le ocurrió una idea bastante cruel y sanguinaria, aunque no era raro porque sarah estaba volviéndose loca y enferma mental. su principal objetivo era hacer que los ojos de jeniffer dejaran de molestarla con su belleza, y que de paso jeniffer dejara de ser la mejor en todo. mientras sarah se quedó en la casa preparando y materializando su plan, jeniffer estaba dando una vuelta con las amigas por la ciudad, y los padres se habían ido al cine y al teatro, así que fue la ocasión perfecta para trazar su plan sin que nadie la viera.
pasaron las horas, pasaron y pasaron, y se hizo de noche. eran las 10:00. jeniffer estaba yendo hacia su casa. venía muy contenta y sonriente. entró muy rápido en su casa sin mirar a su alrededor. fue a su cuarto y se encontró con su cuadro de comunión roto y tirado en el suelo. después empezó a recibir unas llamadas. era alguien amenazándola con arrancarle los ojos y con destripar a su club de fans. la voz le resultaba conocida. jeniffer se estaba asustando muchísimo, y también oía gritos fuera de la casa. era sarah, que lo hacía para asustarla más.
diez minutos después, jeniffer salió de la casa, y, nada más salir, se detuvo. su boca se secó. su corazón se paró. se quedó de piedra con lo que vió. lo que había visto era tan enormemente horrrible, tan horroroso, que se arrancó los ojos para no ver más. era su propia hermana ahorcada de un árbol con tres puñaladas en el vientre y mirándola directamente a los ojos. las ideas de la desquiciada sarah habían quedado muy claras, y su venganza se había cumplido. estuvo dispuesta a morir a cambio de que jeniffer perdiera su felicidad, y, sobre todo, su mayor tesoro: sus ojos.

 

Melissa *leyenda urbana

Melissa era una chica de 19 años, estudiaba psicología en un instituto local.

Le gustaba mucho escuchar leyendas de fantasmas y demás cosas sobrenaturales, aunque no creía en ello.

Un día un grupo de chicas se reunieron en un parque frente a la casa de melissa; las vio por la ventana y pensó en ir a ver qué sucedía. Cuando llegó se encontró con que contaban historias de terror, emocionada preguntó si podía estar ahí, el grupo accedió

Las historias fueron fluyendo, hasta que llegaron a una en especial, una que intrigó mucho a melissa: la leyenda de la casa azul.

"se dice que a mediados del siglo XIV un grupo de chicas que dedicaban su vida a la brujería habían pactado con Satán para obtener riquezas, y prometieron entregar todas las almas del pueblo. Se decía que las chicas salieron de aquel lugar, una casada con un hombre rico que visitaba el lugar, y las otras con ella, como sus acompañantes. Tiempo después los habitantes de aquel pueblo habían desaparecido."

En la "época actual" aquel pueblo se convirtió en la ciudad donde vivía Melissa, todas las casas habían sido renovadas, excepto aquella casa, que según se decía, nunca había podido derribarse o algo parecido.

Cuando las chicas terminaron la leyenda retaron a una de ellas a ir la casa y traer cualquier tipo de evidencia que demostrara que la leyenda era cierta o falsa. La chica aceptó, pero le pidió a Melissa que la acompañara, y ella accedió con la firme idea de conseguir algo que demostrara la no existencia de tales cosas.

El día que acordaron ir esa casa había llegado, melissa salió más temprano del instituto, y había quedado de ver a la chica en un terreno donde solían hacerse campamentos años atrás. Melissa llegó puntual. Esperó a la chica mientras observaba los restos de madera quemada platos viejos y restos de algunas tiendas.

Cuando Melissa comenzaba a creer que la chica no llegaría, escuchó un grito desgarrador "¡melissa!" era ella, la chica con la que iba a ver la casa azul "¡ayúdame!" muerta de miedo, melissa se metió entre unos arbustos para buscar a la chica. vio algunas sombras, parecía que una trataba de escapar de otra que la rodeaba con los brazos. Melissa pensó que la estaba asaltando. Corrió hacia las sombras "ya voy, trata de golpearlo" gritó mientras seguía corriendo "¡melissa por favor!" gritó de nuevo. Melissa se desesperó pues parecía que nunca llegaría al lugar. Con temor vio como se alejaban las sombras, pero decidida siguió corriendo pensando en seguirlas. Dobló a una especie de callejón y antes de pensar en dónde estaba aquella chica, se encontró con una vieja casa. La pintura se había gastado, pero se apreciaba que era azul; vio como la puerta de aquella casa se cerraba con un fuerte golpe. Melissa se acercó rápidamente y trató de abrir la puerta, pero se dio cuenta de que estaba cerrada. Sin pensarlo dos veces se fue contra la puerta, pero no logró derribarla. Así que gritó "¡abran la puerta!" pero nadie respondió. Siguió intentando tirar la puerta, hasta que pensó en darse por vencida, la puerta se abrió sola. Melissa con algo de miedo se acercó y se asomó para ver si encontraba algo. Al fondo de lo que parecía ser la sala, había una luz que se movía de repente, melissa dedujo que era la de una vela. Se acercó a la puerta y lo que vio fue a las chicas que encontró frente al parque de su casa. La chica con la que había quedado visitar la casa se puso de pie. Melissa la observó con temor, la chica estaba blanca y parecía que su cuerpo se descomponía, no tenía ojos y estaba suspendida en el aire... con una voz gutural le dijo "... y prometieron entregar todas las almas del pueblo" Melissa dio un grito de terror y corrió hacia la puerta, pero ésta había desaparecido. Subió las escaleras desesperada, frente a ella vio una ventana por un extraño impulso se lanzó.Melissa resivio un grave golpe en la colunma quedo invalida, apenas sobrevivió para contar su terrible experiencia..
 

¿Quieres jugar con nosotros?


*Como cada día, como cada mañana, después de mi placentero paseo por aquél parque de abundante vegetación, me decidí a acomodarme en uno de sus bancos. Antes que nada, contemplaba aquel hermoso paisaje durante un buen rato. Miraba el quehacer cotidiano de la gente. El mismo jardinero de todos los días regaba y sembraba nuevas flores. Dos chicas calentaban antes de hacer foonting. "El chico de los perros" que jugaba con ellos al tira y busca del palito. Y aquellos mocosos que diariamente con sus gritos, juegos y risas, colmaban de vitalidad el hermoso parque. Sin duda esos niños eran los que me hacían acudir allí diariamente a matar el tiempo. Me recordaban a mi cuando de pequeño asistía a ese parque para jugar con los chicos de mi escuela. Pero eran otros tiempos, ni siquiera existían estos columpios que por aquél entonces se reducían a unas simples vallas de madera donde hacíamos nuestras apuestas para ver quién salataba más alto. Los juegos eran distintos y las personas que por allí se acercaban, eran otras.

Recuerdo a un hombre mayor, siempre llevaba un sobrero negro y un abrigo que le cubría casi todo el cuerpo. Nunca se despegaba de su bastón y por la dificultad con la que se movía, debía ser un poco cojo. El hombre diariamente se acercaba a nosotros para ofrecernos unas golosinas. Parecía que disfrutaba con vernos allí jugando. Se le notaba en sus cansados ojos que nos miraban brillosos. Nos sonreía y acto seguido nos tendía su mano que al abrirla estaba rebosante de caramelos y chicles. Íbamos como pequeños buitres hambrientos con la necesidad de saciar nuestras ansias de azúcar, pero con la inocencia que caracterizan a los niños.
Su voz era la de un anciano ya cansado de la vida, sin fuerzas y ronca, le costaba pronunciar las palabras. Todas las mañanas nos repetía la misma frase. "Los niños deben jugar, tenéis que seguir jugando" Las repetía una y otra vez diariamente mientras nos ofrecía aquellas golosinas. Supongo que aquel anciano disfrutaba viéndonos llenos de energía y aprovechando nuestra juventud y vitalidad.

Sólo había un chico que nunca jugaba con nosotros. Se sentaba en un banco todos los días y nos miraba fijamente con cara de enfado. Nunca jugaba. Aprovechaba que le colgaban las piernas para zarandearlas de alante hacia atrás, dejándose caer en sus brazos apoyados en el banco, y con esa cara de enfado nos miraba fijamente viéndonos jugar todo el rato, sin apartar sus ojos de nuestros juegos y sin pronunciar una sola palabra. Así se llevaba todo el rato. Recuerdo que un día me acerqué a él atraido por la curiosidad. Quería invitarle a jugar, pues me daba lástima que quizás nadie antes se había atrevido a hablarle, quizás el chico tan solo fuese tímido. Me senté a su lado con la intención de que me prestara un poco de antención, pero el chico ni siquiera me miraba, él seguía zarandeando sus piernas mirando hacia el frente con las cejas fruncidas y la boca apretada. Recuerdo que era un chico de pelo muy negro y de tez blanquecina. Unos ojos de un azul muy intenso y penetrante y unos labios demasiado colorados, como si acabase de comerse un caramelo de fresa y se le huibiese quedado el color del caramelo en los labios.

¿Quieres jugar con nosotros? le dije. Pero aquel chico ni siquiera me miró, ni siquiera se inmutó de que estaba a su lado. No quise insistir y decidí regresar con mis amigos, pero no sin antes volver a echarle un último vistazo más, pero el chico seguía en la misma posición, zarandeando las piernas y frunciendo las cejas.

También recuerdo a Manuel, un chico que antes jugaba todos los días con nosotros. Pobre Manuel, qué mal lo tuvo que pasar. Su padre cayó en una profunda depresión y su madre se suicidó al enterarse de que su hijo había sido asesinado en los alrededores del aquel parque. Desde entonces, a aquel chico solitario que se sentaba en el banco a contemplarnos, lo llamábamos "el espíritu de Manuel", porque parecía un fantasma, siempre invadido en unos profundos pensamientos, como si a la vez que nos observaba se sumergiera en su propio mundo.

Cuántos recuerdos de infancia y cuántas historias se contaban de aquel parque. Recuerdo que durante un periodo de tiempo se cerró. Fue a raíz de la desgraciada muerte de Manuel y de las numerosas desapariciones que se producían de niños. Se tuvo que cerrar porque ya nadie quería pasear por allí y los niños dejaron de ir a jugar. No sólo fue Manuel, también Carlos, un niño que tan sólo tenía 8 añitos desapareció y nadie nunca más supo de él. Y Anita, una adorable niña a la cual vieron por última vez cuando se dirigía a recoger una muñeca que uno de sus amigos le había quitado y tirado para hacerla mosquear. Ya no se supo nada más de Anita. Contaban las leyendas que cada año se aparecía el fantasma de un niño en ese parque. Pero sólo eran fantasías que los chicos inventaban a raíz de aquellas desapariciones para asustar a los más débiles.

Había muchas lagunas en mis pensamientos pero aún recordaba esos momentos tan entrañables. El anciano de las golisinas, nuestras apuestas, nuestras aventuras, el chico solitario del banco que nos observaba, las historias de miedo que se contaban, cuando arranqué una margarita para regalársela a Paula y aquél jardinero se vino detrás mía para regañarme ...Fueron momentos inolvidables de mi infancia ... cuánto los hecho de menos. Ojalá pudiese volver atrás y volver a vivir todo aquello. Cuando eres pequeño no te importan los problemas, no le das importancia a las cosas que no la tienen. Eres feliz, inocente y tu único objetivo es pasarlo bien, sin importarte las consecuencias...

Algo que me alarmó hizo que saliera de aquellos profundos pnesamientos. Un hombre con sombrero negro se acercó al grupo de niños que jugaban en frente mía. Me picó mucho la curiosidad y me quedé mirándolo fijamente. Me sorprendí mucho cuando el anciano se acercó a los niños y con una sonrisa muy familiar les tendió su mano y empezaron a salir caramelos y chicles. Su cara me resultaba muy familiar. No, no podía ser, lo que yo estaba viendo no podía ser real. Ha pasado demasiado tiempo y era imposible que ese hombre aún viviera. No ..., quizás sea otro hombre y yo me este confundiendo, o quizás esque simplemente se le pareciese mucho. Observé cómo los niños corrían hacia él como pequeños locos en busca de sus dosis diarias de azúcar. Me quedé atónito y aquello ya empezaba a mosquearme, no podía ser real ...¿era el mismo hombre? ... Cuál fue mi sorpresa cuando el anciano levantó la cabeza y me miró. Se quedó mirándome un buen rato, tanto que ya me estaba empezando a mosquear. Me puse un poco nervioso porque no soporto que un desconocido se me quede de esa forma mirando sin decirme nada. ¡ Qué poca educación ! Para más sorpresa todavía el anciano levantó el brazo y me saludó . ¿Se acordaba de mi? pero ...¿era el mismo anciano? desde luego eran idénticos pero parecía imposible que aún viviera. Había pasado demasiado tiempo.

Pero lo peor aún estaba por llegar. Uno de los niños se me acercó con cara de curiosidad, pero yo no podía dejar de mirar a aquel anciano. Me estaba dejando asombrado su gran parecido y sobre todo el hecho de que me saludara sin conocerme de nada. Noté como el niño se sentó a mi lado y me miraba fijamente. Giré mi cabeza hacia él. Una sensación extraña me estaba recorriendo todo el cuerpo. Mis pensamientos se entremezclaban con mi pasado y el presente, y yo me sentía raro. Tenía la sensación de que se me apetecía acercame a aquellos niños para jugar con ellos y comer golosinas. Pero no podía, algo me lo impedía. Estaba condenado a permanecer en ese banco hasta que el sol se escondiera. Me bastó sólo una frase de aquél niño que estaba sentado junto a mi para comprender qué me estaba sucediendo...

¿Eres nuevo en el parque?.... ¿A qué colegio vas?.... ¿ Quieres jugar con nosotros?...


No siempre lloverá


La tarde llora lágrimas doradas, las hojas muertas que caen desde los árboles incitan a pensar en la vida misma. La tierra negra se cubre con la alfombra de hojas que alguna vez estuvieron sobre los árboles que ahora lucen grises y exentos de vida. Frente a mi, se encuentra una cruz, hecha de madera negra, vieja y anticuada, apenas erguida junto a los restos de lo que pudo haber sido un pozo… si, es un pozo.


Es una cruz triste y melancólica, tan llena de nostalgia que casi puedo verla llorar, pero, me detengo y pienso: ¿Qué es una cruz?, ¿es acaso un símbolo de vida?, ¿de luz y salvación? ¿o es un símbolo de redención ante el cual hay que arrodillarse y adorar?, ¿es acaso la materialización de la gloria divina en un símbolo mundano el cual debería inspirarnos alegría, compasión y sentimientos de unión con la eternidad y lo divino?, yo no lo creo, lo que esta frente a mi es solo una cruz, decrepita y endeble como todo lo que le rodea. Una cruz, como la que Tommy solía cargar sobre su cuello. La portaba casi como un amuleto, fue un regalo de su padre en su quinto cumpleaños, se aferraba a ella cada vez que se sentía solo o temeroso. Ingenuo e ignorante, pensaba que le protegería, o al menos, era lo que sus padres le habían hecho creer.


Las hojas caen deslizándose suavemente en el viento, al compás de un lento vals, flotando a la deriva sin rumbo ni dirección, hasta que su viaje termina inevitablemente sumándose a las miles ya caídas, tan abrupto como una muerte súbita, espontánea y sin sentido, como la muerte des nocturnas. Nunca le creyeron, ni aun cuando el pequeño comenzó a aislarse y refugiarse tant un niño en su infancia.


El crujir de los árboles en el viento, resuenan en la distancia convirtiéndose en quejidos, suaves alaridos nocturnos como los sollozos de un niño en busca del refugio de sus padres en la oscuridad de la noche. Los mismos sonidos que Tommy hacia para despertar a sus padres, su mente jugaba con él y le hacia creer que un niño le despertaba por las noches para que le acompañase a jugar. Pero, sus padres, como cualquier otro adulto racional, nunca creyeron que en las palabras de Tommy al contarles de sus visita o en su propia soledad que hablaba y jugaba interactuando animadamente con su nuevo amigo imaginario, “ya se le pasara, es solo una etapa” decían sus padres queriéndose convencer a si mismos. Estaban ciegos al hecho que cuanto mas tiempo pasaba, mas se alejaba Tommy de la realidad y mas se aferraba a su imaginario amigo.


El viejo pozo parece abrir sus fauces hacia el cielo en un lánguido grito mudo, grita desesperado por los hechos del pasado, por las almas que aun no descansan. El perpetuo reposo de un inocente fue perturbado al excavar el pozo, pero a nadie pareció importarle, ni siquiera cincuenta años después cuando aquella alma ultrajada encontró un amigo en Tommy, a nadie le importo, solo a Tommy.


Ahora aquel viejo pozo luce oscuro y oxidado bajo la luz del crepúsculo, engullendo inmóvil y en silencio las hojas que insensatas, caen sin lograr aplacar el hambre del coloso. Moribundo y vacío, una cruz igual de decadente es ahora su compañía. Una cruz… reposo mi vista sobre ella y pienso: ¿Qué es una cruz? ¿un símbolo de salvación y vida? Antes lo creí así, pero ahora se que una cruz es un indicio de condena y muerte, una cruz no es vida, ni paz, ni esperanza, es solo un recordatorio sádico de lo voluble de la vida y de el futuro inevitable que nos espera. Es un símbolo creado por los romanos, casi una condena de muerte de la cual, ni aquel que vino a salvarnos a todos se pudo librar, pues en ella murió, en una cruz de madera que con el tiempo seria vieja y podrida como la que ahora esta frente a mi, tan triste y melancólica como era Tommy, ahora esa cruz es la que marca el lugar de su muerte, nadie creía en su palabra, hasta que lo encontraron en el fondo del pozo, pálido e inerte, aferrado a un esqueleto que también parecía aferrarse fuertemente a Tommy. Eran los restos de un niño de edad similar, era su amigo imaginario.


Esa vieja cruz indica el lugar donde mi Tommy murió, sobre su sombra se dibuja aquel dulce rostro, sonriéndome ingenuo e ignorante, viéndome sostener entre mis manos, la cruz que cargaba en su cuello.


Muchos años han pasado, mi tiempo avanza incesante, pronto me reuniré con mi hijo nuevamente.


Ha comenzado a llover, la noche se adentra, tengo que irme, pero no siempre lloverá.


LA LEYENDA DE VERÓNICA

... pues todos los espejos son una vías
de entrada al Otro Mundo y conducen directamente
a la cueva de Lilith. Ésta es la cueva donde fue
Lilith cuando abandonó a Adán y el Jardín del
Edén para siempre, la cueva donde se divirtió
con sus amantes los demonios. De estas uniones
nacieron multitud de demonios, que salieron en
tropel de esa cueva y se infiltraron en el mundo.
Y cuando quieren volver, sencillamente entran en
el espejo más cercano. Por esa razón se dice que
Lilith ha hecho su hogar en todos los espejos.
(Howard Schwartz)”.

Carolina y Verónica se habían enamorado perdidamente de aquél chico tan atractivo que llegara tan solo una semana antes al convento. Las dos muchachas, novicias, habían convenido en su día convertirse en religiosas, motivo de una promesa tal vez no demasiado meditada, y que las había arrastrado de forma irremediable hacia una vida, en realidad, de ninguna de las maneras deseada. Pero, lejos de profundizar en su religión, habían terminado por sucumbir ante el agradable semblante del muchacho de una de las congregaciones llegadas para participar en la convivencia religiosa, organizada por el convento.

La amistad entre ellas surgió cuando ambas eran aún muy pequeñas. Carolina, que tenía 17 años, era tres años mayor que Verónica, que sólo contaba con 14. Los padres de las muchachas, tras su matrimonio, fueron a residir justo en la misma calle, una casa enfrente de la otra. Durante su infancia, habían sido inseparables, y su amistad realmente parecía algo especial. Rara era la vez que terminaba el día sin que hubieran consumado alguna de sus travesuras. Aunque Carolina era la mayor, y se suponía debía tener la voz cantante, no era sino Verónica quien casi siempre convencía a su amiga para hacer realidad todas las barrabasadas que se les ocurrían. A tanto llegaron, que, sin pensárselo dos veces, a Verónica se le cruzó por la cabeza, en una de aquellas alocadas mañanas infantiles, una de sus innumerables ideas perversas: Si Carolina llegaba a cumplir 17 años sin haberse enamorado de ningún chico, era porque sin duda tenía alma de monja y tenía que ingresar en un convento. Por supuesto, las mismas condiciones valían para Verónica, pero para entonces ésta aún tendría tres años más para derribar la apuesta. Así que la decisión final fue que, si al cumplir 17 años Verónica, ninguna de las dos había logrado enamorarse, ambas entrarían en el convento el mismo día, cosa que finalmente, sucedió. Sin notificar nada a sus padres, la misma noche en que Verónica alcanzó la edad, ambas llamaron a la puerta del convento, cerrándose tras de sí el mundo exterior.

Al principio fue divertido. Cada una pugnaba por demostrar a la otra que podía ser mejor monja, y las religiosas más veteranas no notaban nada extraño en ellas, salvo un par de chiquillas que deseaban reconocer en sus corazones el amor a Dios. Pero poco a poco fueron cambiando, según pasaba el tiempo, hasta volverse algo rebeldes y díscolas. La gota que colmó el vaso fue la llegada de aquel muchachito de ojos azules, llegado en una de las congregaciones, donde había sido desde muy pequeño criado por los monjes al ser abandonado por su madre, cosa harto habitual en aquellos tiempos.

Desde su llegada al convento, Carolina perdió totalmente la razón por aquél muchacho, cuyo nombre era Álvaro. Por su parte, ocurría que Verónica también se había enamorado de él, lo que podría redundar en un desagradable enfrentamiento entre ambas amigas.

Carolina asediaba continuamente a Álvaro, por todos los rincones, por los pasillos. Y a pesar de que el muchacho intentaba zafarse de todos sus arrebatos, en el fondo algo debía sentir también por ella, porque ambos terminaban besándose siempre y prometiéndose estar juntos a la menor ocasión. Carolina le había hecho saber a su amiga el amor que sentía por Álvaro, decidiendo Verónica desde aquel momento mantener en secreto sus sentimientos hacia el joven. Sin embargo, ésta última, bastante más avispada que su amiga, supo encandilar con mayor rapidez a su amado, y quiso la fatalidad que, encontrándose en la habitación de Álvaro ambos jóvenes haciendo el amor, fuesen sorprendidos por Carolina, quien después de buscar a Verónica por todas partes sin hallarla, se le había ocurrido preguntar al muchacho por ella acudiendo directamente a sus aposentos.

La reacción de Carolina no se hizo esperar, dando gritos y haciendo aspavientos, sin dejar de amenazar a su, hasta aquel momento, amiga del alma. En vano Verónica pudo explicarle a su amiga, quien había finalmente abandonado la habitación corriendo sin mirar hacia atrás, su intención de renunciar a la vida religiosa y casarse con Álvaro en cuanto fuese posible, a pesar de su corta edad. Al comprobar que resultaba imposible hacer entrar en razón a Carolina, decidió regresar a su habitación y hablar con ella a la mañana siguiente. Aunque esa mañana.... jamás llegaría para Verónica...

Así pues, mientras Verónica dormía plácidamente esa misma noche, aquella en la que fuera sorprendida por su amiga, tramaba ésta su perdición, al precio que fuese. Cogiendo unas tijeras de costura, que curiosamente estaban atadas a un lazo rojo, para que pudiesen permanecer colgadas del cuello sin posibilidad de pérdida, Carolina estaba más que dispuesta a terminar con la vida de Verónica, cosa que sin lugar a dudas, haría sin remedio. Después de entrar en su habitación y comprobar que ésta se encontraba dormida, levantando las tijeras, totalmente fuera de si, las clavó en el corazón de la muchacha mientras gritaba con furia: “Verónica”, “Verónica”, “Verónicaaaaa”.

Aún pasarían unos minutos antes de que Carolina reparara en lo que había sido capaz de hacer. Al levantar la mirada y comprobar que había matado a su amiga, dio un leve respingo, asustada, sollozando amargamente a partir de aquel instante. Una vez medianamente respuesta, resolvió que lo único que podía hacer era enterrarla en los alrededores del convento, y de forma tan atropellada lo hizo que incluso bajo tierra acabó dejándola con las tijeras clavadas en su pecho.

Un año transcurrió después de aquel suceso, y Carolina seguía en el convento, como si nada hubiera pasado. Ahora, con 18 años, había dejado su tono rebelde, para convertirse en una futura sierva de Dios. Al menos, lo intentaba, quizá queriendo olvidar algo imposible, el asesinato de su amiga por sus propias manos.

En el convento todos creían que Verónica finalmente se había marchado junto a Álvaro al terminar la convivencia religiosa, y para nada podían sospechar su trágico final. La muchacha, un día antes de su muerte, se había preocupado de notificar a la madre superiora del convento su intención de abandonar la orden y casarse con Álvaro, algo que, por descontado, no acababa de aprobar la suprema devota, con lo cual, a nadie habría sorprendido la probable fuga de la muchacha.


Y entonces, llegada la noche del aniversario del asesinato de Verónica, sonidos y voces extrañas empezaron a oírse por todos los recovecos del convento, espeluznantes y lastimeros a la vez. Difícil saber como tomarían el asunto las religiosas de la orden, si estaban acostumbradas a sucesos semejantes, dadas las leyendas en torno a los conventos y monasterios más antiguos, o bien caerían todas al suelo dispuestas a rezar sin fin, hasta la desaparición de algo tan tenebroso como aquello. Lo verdaderamente cierto fue la reacción de Carolina, quien, acurrucada en su cama, y sabiendo el día en que se
encontraba, muerta de terror se hallaba. Incapaz de abrir los ojos, pegadas sus pestañas, podía escuchar como unos leves pasos en el corredor se abrían paso hacia su habitación, hasta que, tras un estremecimiento de miedo que le recorría por toda la espina dorsal y que le hizo abrir los ojos totalmente desorbitados, vio aparecer el corrompido cuerpo de su amiga Verónica, la cual, sujetando entre sus manos las tijeras con su lazo rojo, y antes de que Carolina pudiese ni siquiera reaccionar, consumó aquella su venganza, clavando las tijeras en el corazón de su amiga y causándole la muerte de forma irremediable.

Aún los gritos de Carolina, antes de morir, se fundieron con aquellos estertores venidos del “Mas allá”, y no fue hasta el día siguiente cuando las hermanas de la orden encontraron a la joven yaciendo en la cama, con las tijeras del lazo rojo incrustadas en su corazón, y en sus manos una Biblia con las tapas de color rojo, en cuyo interior de ellas Carolina dejó relatado el asesinato de su amiga por ella cometido, a causa de sus descontrolados celos.

Aún hoy se dice que el espíritu de Verónica sigue vagando continuamente, sin sentirse del todo saciada de su venganza, en constante acecho en busca de víctimas... “Todos aquellos que se atrevan a invocarla, nombrándola tres veces durante tres veces, con unas tijeras sujetas por un lazo rojo, una Biblia abierta por el centro y en plena noche, allí donde se reflejen sus rostros o sus cuerpos, en una habitación amparada como toda luz solo por dos sencillas velas...”, puede que reciban su visita, y eso significaría, una muerte cierta...

Muchos han sido los que la han desafiado desde entonces, y no pocos los sucumbidos. Aquellos cuya alma esté corrompida, y prueben a tentarla, que Dios los ampare...


La verdadera historia de los Rugrats

Apareció una publicación en Tumblr sobre el supuesto origen de "RUGRATS", también conocida como "Aventuras en pañales" en Latinoamerica, aquella famosa serie infantil de Nickelodeon donde Tommy, Angélica, Carlitos y sus amigos vivían aventuras imaginarias cada día.

Re-publicada por varios usuarios, sin conocer aún quien fue el primero en publicarla, La Historia se ha convertido en polémica en distintas redes sociales, especialmente Twitter, donde ya es Trending Topic.

La supuesta historia real en la que está basado el popular programa Rugrats de Nickelodeon, explica que la protagonista es en realidad Angélica, quien existió y el resto de los personajes fueron solo producto de su imaginación, su mejor amiga Suzy (Tambien personaje de la serie) se convirtió en psicóloga y vendió la historia de Angélica a Nickelodeon para la realización del programa infantil.

Sin mas que adelantarles, aquí la tienen para que la lean ustedes mismos, puede ser un poco traumática para quienes fueron fanáticos de la serie o para quienes se creen todo lo que leen:

Historia Real de Los Rugrats:

“Los bebés en “Aventuras en pañales” no existen y son producto de la imaginación de Angélica, porque su madre la ignora y su relación con su padre es poco profunda. En realidad Carlitos murió hace mucho con su madre, por lo que Carlos es un manojo de nervios. Tommy nació muerto, por lo que Hugo pasa en el sótano haciendo juguetes para su hijo que no tuvo la oportunidad de nacer, y los Devilles tuvieron un aborto. Angélica no podía decidir si los niños sin nacer serían hombre o mujer, entonces inventó el mismo personaje en su cabeza, pero con diferentes géneros. Para “All Grown Up!” , Angélica era una esquizofrénica bipolar, haciendose adicta a los narcóticos, devolviendola a su niñez y sus creaciones la obsecionaron de nuevo, pero para interactuar con ellos, los hizo más “viejos”. La madre de Angélica murió de una sobredosis de heroína , Julio en su depresión,se casó con una prostituta busca dinero (gold digger). El único Rugrats que no era producto de la imaginación de Angélica era Dil, pero Angélica no notaba la diferencia entre el y sus creaciones. Dil no seguia sus órdenes, y en un ataque de desesperación y enojo, Angélica lo golpea reiteradas veces gritando y gritando, a lo que Hugo llega corriendo y la aleja de Dil, pero ya era tarde, Dil tenía una hemorragia cerebral, lo que resulto en una deformación, que al crecer fue más evidente. Por lo que vive siendo ridiculizado por su rareza y retardo.
En la película en la que viajan a París, Carlos se casa con una prostitua llamada Kira (él en realidad se iba a casar con una prostitua diferente, pero ella solo lo quería por su dinero). Kira tenia una hija llamada Kimi que le fue arrebatada por ser adicta a la cocaína (Angélica imagina a Kimi por las historias que cuenta Kira). Suzie fue en realidad su única amiga, que le seguia el juego de sus creaciones. Por ella, Suzie se convierte más tarde en psicóloga y se asoció con Nickelodeon para crear “Aventuras en pañales”. Cuando Angélica murió por sobredosis de drogas, ella ayudo en su funeral, la muerte de Angélica fue triste, porque por su adicción, ella fue alejada de la sociedad, lo que llevo una ruptura con la realidad, y su eventual muerte. Ella pasó sus últimos días de vida en la parte trasera de una cafetería escolar, imaginando amigos alrededor de ella, y jugando con las vidas de sus creaciones. Angélica muere el 5 de Marzo de 1994”


El Regreso del Pródigo


La infección en su ojo comenzaba a supurar, su piel estaba roja, escamosa e insoportablemente irritada; mechones enteros se le caían por montones descubriendo las ulcerosas heridas sangrantes sobre su piel; sus vértebras y costillas se le marcaban macabramente como si se tratara de un esqueleto cubierto por un globo sin aire; la desnutrición y mala salud ya habían cobrado notablemente su parte; pero, a pesar de eso, a pesar de toda su aparente desdicha, se le notaba la mirada cansada de tanto sufrimiento pero también feliz.

Se levantó con esfuerzo de su sitio, arrastraba las patas y meneaba enérgico la cola, se echó contento junto a su amo, y éste al sentir su peste, lo aparto bruscamente de su lado acertándole una fuerte patada en la cabeza, Lucky se alejó chillando con la cola entre las patas, el golpe le había destripado el ojo que se hallaba infestado, el dolor se volvía agudo y punzante, la sangre comenzó a brotar, la suerte de Lucky estaba echada.

Lucky, ese nombre se había convertido en el último vestigio del cariño que alguna vez se le brindo, parecía casi un sarcasmo a aquel animal; ahora, el miserable ser comenzó a caminar, sus pasos eran pesados y se arrastraban uno tras otro para alejarse de aquel lugar que antaño le brindo un hogar; tres horas más tarde, bajo la sombra de un viejo roble, exhausto se detuvo, alzó su mirada al cielo y se desplomó al pie del árbol, parecía haber escogido aquel lugar para descansar… para morir… lejos, y no molestar así a su querido dueño.

La hemorragia en el ojo se había extendido al lóbulo temporal en el cerebro, poco a poco su decadente cuerpo comenzaba a fallar, agonizó convulsionando por un largo rato hasta que el dolor lo venció, el pobre Lucky murió miserablemente solo una ventosa tarde de octubre, la imagen de su dueño nunca se separó de su mente a diferencia de como lo hizo de su lado…

Poco a poco la muerte hacia su trabajo, las patas se le entumecieron, el rigor mortis comenzaba a hacer su efecto, su estómago lentamente se hinchaba hasta que el cadáver alcanzo el triple de su tamaño normal, su panza ya acostumbrada a la desnutrición no soporto la tensión en la piel y se reventó, las vísceras y gases acumulados comenzaron a salir; las moscas se disputaban por un lugar en donde depositar sus larvas, los escarabajos se deleitaban con aquel manjar, una gran variedad de insectos entraban y salían por los orificios del cadáver, las ratas se peleaban por devorar primero las partes blandas como lo ojos y la lengua; la piel se contraía lentamente exponiendo los dientes y uñas, figuraba así un macabro gesto como si Lucky aun luchara furioso contra la muerte. Las larvas de moscas comenzaron a emerger por montones, se movían bajo su piel hasta agujerearla y salir hasta convertir aquel perro en una masa gelatinosa y maloliente que hervía en gusanos.

Al cabo de tres días los insectos habían terminado su labor en tiempo record, de aquel desafortunado can, solo quedaban los huesos roídos por las ratas y adornados por uno que otro trozo de pellejo que colgaba podrido. Los restos del cadáver yacían bajo el roble tostándose al sol, pero esa tarde, cuando los insectos ya le habían abandonado, en el centro de aquellas osamentas, donde solía estar su corazón, parecía que aún quedaba algo de tejido, un saco de piel comenzó a emerger de entre aquellos hediondos restos, parecía ser un capullo, se asemejaba a un huevo o larva de mosca gigante. Comenzó a contraerse, se contorsionaba buscando una salida a aquella prisión de huesos que le contenía, se arrastraba y convulsionaba hasta que encontró un rayo de sol, el enorme gusano se quedó quieto, parecía tomar energía de los rayos solares; luego, poco a poco, comenzó a abrirse, una pequeña ranura apareció y desde el interior de esta emergió una nariz negra, el engendro parecía aspirar el aire tomando aliento por primera vez, el resto del hocico no tardó en aparecer, le siguió una pata y luego otra, en menos de una hora el ser había salido del capullo, era un can, un nuevo perro había emergido de los restos del anterior.

La escena era surrealista, un nuevo Lucky cobraba vida a partir de los restos de sí mismo, el pequeño maltes negro lucia perfectamente sano, tal y como era antes; inmediatamente después de salir de su capullo, el pestilente cadáver a su diestra comenzó a convulsionar, parecía tener algo similar a los espasmos musculares, aunque careciera ya de los propios músculos; el cadáver lentamente regresaba a la vida, tambaleante se levantó y arrastrando las tiras de restos se acercó al can que recién acababa de emerger, con los restos que aún le quedaban de su lengua comenzó a lamerlo limpiándole de toda la viscosidad que le envolvía, así, el perro viejo preparaba al nuevo.

Apenas y sintió la última lamida, el nuevo Lucky se dispuso a correr sin parar recorriendo de regreso el camino a casa, esta vez le había tomado solamente diez minutos lo que antes le tomo tres horas, regresaba a su casa, con su dueño, para seguir así soportando los maltratos y descuidos a cambio de las pocas migajas de afecto condicionado que mendigaba de su amo.

Mientras tanto, el decadente cadáver andante, caminaba oscilante y casi a rastras en dirección contraria sin mirar atrás, como quien deja atrás un pasado apenas grato para enfrentarse resignado a un futuro mucho menos prometedor, alejándose más a cada paso para así no ser visto nunca más…


El Rastrillo

  


Durante el verano del 2003, una serie de eventos en el noreste de los Estados Unidos involucrando a una extraña criatura humanoide despertaron el interés de medios localses antes de que un aparente 'apagón informativo' fuera provocado. Muy poca información quedó intacta, pues la mayoría de los registros en línea y escritos de la criatura fueron misteroisamente destruidos. 

Primariamente enfocada en el área rural de Nueva York, varios testigos contaron historias de una criatura con un origen desconocido. Hubo un amplio rango de emociones en los testigos; desde terror e inquietud a niveles traumáticos, a un sentido casi infantil de curiosidad y jugueteo. Si bien las versiones publicadas ya no existen, las memorias permanecen aún presentes. Muchos de los involucrados siguen buscando respuestas a lo ocurrido. 

En el año 2006, la colaboración acumuló cerca de dos docenas de documentos con fechas entre el siglo 12 y el día actual, a lo largo de cuatro continentes. En la mayoría de los casos, las historias fueron identicas. He estado en contacto con un miembro de este grupo y he podido obtener pequeñas partes del libro próximo a salir. 

"The Rake (El Rastrillo)" 

Nota de Suicidio: 1964. 
"Mientras me preparo para tomar mi vida, siento necesario mitigar cualquier dolor o culpa que pueda provocar mediante este acto. No es culpa de nadie más que de Él. La primera vez, desperté y sentí su presencia. La segunda, desperté y lo ví. La tercera, desperté y escuché su voz, y ví sus ojos. No puedo dormir por terror de lo que pueda pasar la próxima vez que lo encuentre. No puedo despertar jamás. Adiós." 

Hallado en la misma caja de madera había dos sobres vacíos dirigidos a "William" y "Rose", y una carta personal sin sobre: "Querida Linnie, recé por tí. Dijo tu nombre." 


La entrada de un diario (traducida del Español): 1880 
"Experimenté un gran terror. He experimentado el terror más grande. He experimentado el terror más grande. Veo sus ojos cada que cierro los míos. Son huecos. Negros. Me vieron y me perforaron. Su mano mojada. No dormiré. Su voz (texo ininteligible). 


El Diario de un Marinero: 1691 
"Vino a mí en un sueño. Desde los pies de mi cama sentí una sensación. Se llevó todo. Debemos volver a Inglaterra. No debemos volver aquí por órdenes del Rastrillo." 


De un testigo: 2006 
"Hace tres años, acababa de regresar de un viaje a las Cataratas del Niágara con mi familia por el 4 de julio. Estábamos exhaustos luego de conducir todo el día, así quemi esposo y yo pusimos a los niños en la cama y nos fuimos a dormir. 

A las 4 am, me desperté pensando que mi esposo había ido al baño. Aproveché para jalar las sábanas, despertándolo en el proceso. Me disculpé y le dije que pensé que se había levantado de la cama. Cuando me vió, suspiró y retiró sus pies de la orilla de la cama tan rápido que su rodilla casi me tiró. Me agarró y no dijo nada. 

Luego de ajustar mi vista a la oscuridad por medio segundo, fui capaz de distinguir qué causó la reacción. Al pie de la cama, sentado y viéndonos de lejos, había lo que pensé que era un hombre desnudo, o un gran perro sin pelo de algún tipo. Su posición era perturbadora y no natural, como si hubiese sido golpeado por un automóvil o algo así. Por alguna razón, no me dió miedo, pero me preocupó su condición. En este momento, estaba bajo la asunción de que debíamos ayudarlo. 

Mi esposo estaba viendo sobre su brazo y la rodilla, doblado en posición fetal, ocasionalmente viéndome antes de seguir viendo a la criatura. 

En un movimiento veloz, la criatura rodó al lado de la cama, y se arrastró rápido en una posición similar a la de un cojo a lo largo de la cama hasta que estuvo a poco menos de 30 cm. del rostro de mi esposo. La criatura estuvo silenciosa por 30 segundos, viendo solo a mi esposo. La criatura entonces puso una mano en su rodilla y corrió al pasillo, en dirección a los cuartos de los niños. 

Grité y corrí para encender la luz, intentando detenerlo antes de que hiriera a mis hijos. Cuando llegué al pasillo, la luz del cuarto era suficiente como para verlo agachado y jorobado a unos 6 metros a la distancia. Volteó lentamente y me miró, cubierto de sangre. Encendí la luz y ví a mi hija, Clara. 

La criatura corrió por las escaleras mientras mi esposo y yo corríamos para ayudar a nuestra hija. Estaba muy lastimada y habló solo una vez más en su corta vida. Dijo "Él es el Rastrillo". 

Mi esposo chocó su auto esa noche, mientras intentaba llevar a nuestra hija al hospital. No sobrevivieron. 

Como vivíamos en una ciudad pequeña, las noticias llegaron rápido. La policía ayudó un poco al principio, y el diario local tomó mucho interés en ello. Como sea, la historia jamás fue publicada, y la nota en las noticias locales nunca tuvo seguimiento. 

Por varios meses, mi hijo Justin y yo nos quedamos en un hotel cercano a casa de mis padres. Después de que decidimos regresar a casa, comencé a buscar respuestas por mí misma. Eventualmente encontré a un hombre en otra ciudad vecina que tuvo una historia similar. Entramos en contacto y comenzamos a hablar de lo ocurrido. Conocía a otras dos personas que habían visto a la criatura que ahora llamaremos El Rastrillo, en Nueva York. 

Nos tomó a los cuatro casi dos años de buscar en internet y escribir cartas para obtener una pequeña colección de lo que creíamos que eran registros del Rastrillo. Ninguno dió detalles, historia o seguimiento. Una jornada involucraba a la criatura en sus primeras 3 páginas, y nunca mencionada de nuevo. El diario de un marinero no explicaba nada del encuentro, diciendo que el Rastrillo les ordenó largarse. Fue la última entrada del diario. 

Había, como sea, varias instancias en que la visita de la criatura era una en una serie de visitas a la misma persona. Muchas personas mencionaron que el Rastrillo les habló, mi hija incluida en esos testigos. Esto nos llevó a preguntarnos si el Rastrillo nos había visitado anteriormente, antes del último encuentro. 

Puse una grabadora digital cerca a mi cama y la dejé corriendo por toda la noche, cada noche, por dos semanas. Oía con interés los sonidos cada día que me despertaba. Para el final de la segunda semana, estaba acostumbrada al sonido usual del sueño mientras oía el audio a 8 veces la velocidad normal (esto me tomó cerca de una hora diaria). 

El primer día, oí algo diferente. Hoý una voz aguda, estridente. Era el Rastrillo. No pude escucharlo lo suficiente como para transcribirlo. No había dejado que nadie lo oyera. Todo lo que sé, es que lo oí antes, y ahora sé que habló cuando estaba sentado frente a mi esposo. No recuerdo haberlo oído en ese momento, pero por alguna razón, la voz en la grabadora inmediatamente me lleva de vuelta a ese momento. 

Los pensamientos que debieron pasar por la mente de mi hija me hicieron enojar. 

No he visto al Rastrillo desde que arruinó mi vida, pero sé que ha estado en mi habitación mientras dormía. Sé y temo que un día despertaré para verlo de pie, viéndome fijamente." 



Leyendas del la sombra mas imagenes de halloween



  









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