Mostrando entradas con la etiqueta Asesinatos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Asesinatos. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Navidad de sangre, casos reales en Navidad.


 
El hombre que disfrazado de Santa Claus asesinó a seis personas en Navidad, antes de suicidarse, llamó a la línea de emergencia 911 en el curso de la masacre, reveló cadena de noticias CNN.

La televisora dio a conocer el audio de la llamada que Aziz Yazdanpanah realizó poco antes del mediodía del domingo 25 de diciembre desde el departamento en Grapevine donde sucedieron los hechos.

“Ayúdenme... ayúdenme”, se escucha decir a Yazdanpanah a la operadora del 911 que respondió a su llamada.

Cuando la mujer pregunta al hombre de 56 años si necesita ayuda, este responde con voz apenas perceptible “estoy matando gente... estoy matando gente”.

Las autoridades sospechan que el hombre llegó disfrazado de Santa Claus al departamento en esa comunidad al noroeste de Dallas cuando sus ocupantes habrían sus regalos, y empezó a disparar contra ellos.

La policía encontró dos armas de fuego en el interior del inmueble que se sospecha Yazdanpanah utilizó para asesinar a sus víctimas, incluyendo a su ex esposa, su hija de 19 años de edad y un hijo de 15 años.

Otras víctimas incluyeron a una hermana de la exesposa del asesino, el esposo de ésta y una hija de éstos.

Aunque las autoridades no han precisado las causas de la masacre, reportes de prensa indican que problemas económicos y maritales pudieron haber llevado al hombre a cometer el peor acto de violencia en Grapevine.
 
En Uruguay, hay una tradición asociada a la navidad; los niños arman muñecos de trapo
(de tamaño realista) rellenos con pasto seco. El veinticuatro de diciembre, al llegar la
medianoche se les prende fuego, previamente se colocan petardos en su interior.
Los muñecos representan a Judas, y así se les llama.


Facundo y sus amigos recorrieron el barrio con su Judas, cargándolo sobre una carretilla.
En las esquinas lo acomodaban para que quedara sentado, entonces pedían colaboración
para comprar los petardos (parte de la tradición).
El veinticuatro amaneció tormentoso. En la parte superior del cielo se apelmazaban nubes
oscuras, y más abajo, cerca de la línea del horizonte, asomaban colosales nubes blancas
como el algodón. Hacia el final de la tarde resonaban truenos por todas partes, y al llegar
la noche unos relámpagos se anticiparon a un aguacero torrencial que sumió a la ciudad.

Durante la cena, la familia de Facundo hablaba a los gritos, para hacerse entender sobre
el estruendo de la tormenta. La luz blanca de los rayos entraba por la ventana, y después
su sonido de cañonazo hacía que todos se estremecieran.
Cerca de la medianoche la lluvia paró de repente, aunque en el cielo siguieron los relámpagos.
Un tío de facundo se acordó del Judas, y sobre un vaso de cerveza dijo entre sorbos:

- ¡Facundo! Trae el Judas… Hay que aprovechar que paró de llover… y prenderlo,
que son casi las doce.

El Judas estaba en el galpón, a unos veinte metros de la casa. Los relámpagos iluminaban
el sendero que pasaba entre unos limoneros y un gran árbol de higos. Facundo caminó
con cuidado, entre los relámpagos la oscuridad se cerraba de tal forma que no veía nada.
Pensó que hubiera sido mejor llevar una linterna, pero ya estaba frente al galpón.
Cada vez se escuchaban más fuegos artificiales, y los relámpagos seguían cruzando por
el cielo, en donde las nubes parecían tener todo tipo de formas, grotescas algunas.
Empujó la puerta del galpón, adentro era una boca de lobo. Recordaba haber dejado
al Judas frente a la puerta, pero unos fogonazos de luz le mostraron que allí no había
nada.

Entró unos pasos hacia la oscuridad. Volteó hacia un ruido sordo, apagado, y la luz
de un rayo reveló algo espantoso; el Judas, como un animal, se iba arrastrando por el
suelo, rumbo a él. Por alguna razón sobrenatural, aquellos brazos y piernas fofas estaban
rígidos, y el Judas andaba sobre ellos como lo hace un perro.
Tras cruzar el sendero corriendo, Facundo entró a la casa a los gritos. Después de tartamudear
lo que había visto, su padre y unos tíos fueron hasta el galpón; el Judas estaba tirado en
el suelo, y ya no se movía.
Lo ataron a una estaca y le prendieron fuego, Facundo miraba desde prudente distancia,
pegado a sus padres. Mientras el muñeco se consumía, le pareció ver que volteaba la
cabeza hacia él.

¡Feliz navidad!

 

 

lunes, 22 de octubre de 2012

Pokemon mortal



Corría el año 1996. La compañía Game Freak acababa de sacar al mercado ni más ni menos que la primera edición de Pokémon Rojo y Verde. Por lo visto, informes policiales indican que, durante los meses de verano de ese mismo año, se dieron la friolera de 104 casos de suicidio en niños de 7 a 12 años (franja de edad objetivo de ventas del juego).
En todos los casos, se investigó el por qué de su comp

ortamiento. Los padres alegaban que sus hijos estaban enganchados al juego. Se analizaron varios de esos cartuchos y en todos la memoria interna del juego situaba el último estado del jugador en Pueblo Lavanda.

Los síntomas que sufrían los niños previamente al suicidio parecían ser inducidos por la música que sonaba al entrar en Pueblo Lavanda. Al parecer, la melodía poseía unos picos de intensidad tonal que sólo los niños pre-púberes pueden escuchar. La combinación de sonidos estridentes y agobiantes producían en los jugadores fuertes dolores de cabeza o incluso migrañas, acompañadas de insomnio. El siguiente estado que se padecía era irritabilidad, acompañada de insomnio, adicción al juego y, en muchos casos, sangrado de nariz. Finalmente, los afectados sufrían náuseas y vómitos, y una depresión muy fuerte (algo impropio en niños de esa edad) Y, además, si a esto le sumamos que estaban en una parte del juego cuyo avance era complicado, se aumentaba la angustia producida en los chavales.
Era esa pérdida de apego a la vida y ese malestar lo que llevó a muchos niños al suicidio. Se informó a Game Freak de los supuestos efectos producidos por esa música, y corrigieron la melodía en las siguientes versiones del juego incluídas las versiones (Rojo y Azul de Europa y EE.UU) que todos conocemos. Nuestra melodía es muy parecida, al parecer sólo carece de un supuesto "murmullo" que causa melodías bitonales en la canción original, incluyendo los tonos que nosotros ya no podemos escuchar debido a la edad.
 
 

jueves, 4 de octubre de 2012

La niñera *Historia Real

Cuenta la historia de una mujer que llegó sorpresivamente a la ciudad. Alta, pálida y sonriente. Buscaba trabajo para poder sobrevivir, estaba escapando de una gran hambruna y pobreza de su tierra natal. Llegó a la casa de los Wilson. Una familia muy adinerada que vio que la muchacha tenía pinta de ser de confianza. La contrataron y ella cuidaba de sus cuatro hijos. Todo fue bien durante exactamente 3 semanas. Hasta que algo ocurrió. Una noche tormentosa en la cual los Wilson habían salido y los niños dormían, la niñera comenzó a escuchar ruidos extraños, golpeteos de puertas y ventanas, llamadas extrañas donde nadie respondía y el viento que silbaba fuertemente y la hacía sentir con mucho frío. Salió al jardín a tomar un poco de aire. Lo unico que se pudo deducir después de esa noche, fue un misterio para los demás. 

A la mañana siguiente los Wilson llegaron apresurados y encontraron a la niñera, con una parte de su cara en carne viva, ahorcada en uno de los árboles del jardín, con los ojos abiertos y amarillentos, mirando fijamente al tremendo vacío. De sus ojos se veían que habían marcas de lágrimas negras, ya secas y siniestras. Se llevaron el cadáver de la niñera ese mismo día y los Wilson abandonaron la casa, espantados por sentir la presencia de la muchacha en su hogar.
Después de unos años, nadie se había atrevido a comprar la casa de los Wilson. Hasta que una familia la compró por el bajo precio en que se encontraba. Han declarado que no pueden bajar al sótano porque empiezan a sentir mucho frío, a sentir que hay alguien que los sigue a todos lados y han terminado por prohibir la entrada a aquel sitio. En el jardín, a las 3 de la madrugada siempre escuchan la misma carcajada excéntrica y macabra, la risa de la niñera. Se burla de la nada, sale de una boca invisible. Su espectro da vueltas por la habitación de los niños, se lamenta en porqué nadie le dijo que esa noche un psicópata altamente peligroso estaba suelto. Llora en silencio y su risa sin motivo se transforma en un grito de rabia. Gira el cuello, y la cabeza se le desprende como si fuera una muñeca rota. Vuelve a reír y se va, se desvanece... los niños no saben quien es la que no los deja dormir. Pero que se puede hacer... la niñera siempre busca a quien observar, alguna persona a quien espantar. Ya no le queda nada en este mundo. 


Un expresidente mata a la sirvienta

El horripilante caso Carlos Salinas de Gortari.


La vida de Carlos Salinas de Gortari está marcada por la tragedia, entre sus tremendas hazañas ciertas -aunque parezcan rumores, no lo son- se encuentra: matar a una sirvienta a los 5 años de edad, robar las elecciones presidenciales de México, empujar un desfavorable tratado de libre comercio para México con sus vecinos Estados Unidos y Canadá, robos y fraudes con PEMEX, robos y fraudes en su gobierno, robos por sus hermanos Raúl y Enrique -de los cuales, uno, Raúl, estuvo en la cárcel por lavado de dinero y el otro, Enrique, murió en 1996, probablemente por un asunto ligado al narco- y que decir de la privatización de varias empresas nacionales a sus compadres.

Esta es tan sólo un poco de la evidencia que existe en contra de Carlos Salinas de Gortari: el asesino, el corrupto, el traidor.

Publicado el 26 de abril del 2006, en La República 21 que a su vez, tomó la información de la revista Proceso:

Salinas de Gortari, vigilado por la CIA

J. JESUS ESQUIVEL (*)

Desde que fue candidato a la Presidencia en 1987, Carlos Salinas de Gortari estuvo bajo el escrutinio de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos. Brian Latell, jefe para América Latina del Organismo de 1990 a 1994, está convencido de que Salinas perdió las elecciones de 1998 ante Cuauhtémoc Cárdenas. En Entrevista con Proceso, Latell aborda además la personalidad del ex presidente mexicano, los presuntos nexos de su gobierno con el narcotráfico y las concesiones que otorgó a Washington para lograr el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá.

Miami. “El gobierno de Carlos Salinas de Gortari fue, sin duda, el más controversial, duro y corrupto. Marcó para siempre el rumbo de los mexicanos”.

Brian Latell habla con conocimiento de causa. Fue el oficial de Inteligencia Nacional para América Latina de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) de 1990 a 1994.

Durante esos años, conoció muchos secretos de la vida política de México y de América Latina, y por sus manos pasaron delicados informes que fueron enviados a Washington.

En 1998, cuando tenía 54 años de edad, Latell se retiró de la CIA. Lo hizo después de una larga carrera en los servicios de inteligencia que inició en los años sesenta. Se dedica ahora a la academia.

Latell -de pelo casi blanco, alto y de complexión musculosa- se acomoda en el confortable sillón de piel de su recién instalada oficina de profesor visitante en el edificio Casa Bacardi, de la Universidad de Miami, Florida. Accede a una entrevista con Proceso para hablar de un tema que conoce bien: el salinismo.

Pero antes de iniciar la entrevista advierte que sus respuestas deben ser consideradas como “puntos de vista personales que de ninguna manera se pueden atribuir o considerar como observaciones oficiales del gobierno de Estados Unidos o de la CIA”.

Pese a hablar español, Latell pide que la entrevista se realice en inglés, “para ser más preciso en mis apreciaciones”. Incluso, en varios momentos de la conversación pide al reportero detener la grabadora cuando se tocan puntos delicados, aquellos en los que no tiene autorización para hablar públicamente.
El expediente

Casi de entrada, Latell suelta: “De manera personal, tengo la certeza de que en 1998 las elecciones presidenciales de México las ganó Cuauhtémoc Cárdenas. A Carlos Salinas de Gortari lo impuso ilegítimamente la presidencia de Miguel de la Madrid Hurtado”.

Aclara que esta conclusión fue en su momento compartida en Washington, pero -advierte de manera enfática- “no es la posición oficial de la agencia ni del gobierno de mi país”.

Señala que a Carlos Salinas -”uno de los personajes más interesantes y difíciles de entender”- se lo dedicó un expediente desde el momento en que, “por dedazo”, el PRI lo designó como su candidato presidencial. En dicho documento se resaltaron su carácter, debilidades, historial académico, sus relaciones políticas…

“Existe un hecho importante en la vida de Salinas de Gortari que lo define perfectamente y que, como se vio más adelante (en su presidencia), explica su personalidad y la forma de tratar el grueso de los mexicanos”, comenta Latell.

Abunda: “En el análisis que se hizo de él, se destacó el hecho de que a los tres años de edad asesinó a su empleada: una niñita indígena de 12 años de edad (…) Yo no creo que haya sido un accidente, como dicen. Como analista de la CIA eso me indica una cosa: que Carlos, miembro de la familia Salinas de Gortari, no le da ningún valor a la servidumbre, y más aún si es gente indígena y pobre”.

El 17 de diciembre de 1951, Carlos -aparentemente jugando con su hermano Raúl- mató “accidentamente” con un rifle calibre 22 a una niña de 12 años que realizaba labores domésticas en la casa de su familia.

“En la agencia hubo gente que decía que había sido un accidente y que era erróneo tomar ese incidente de la niñez de Carlos como un indicativo de su carácter. Luego cambiaron de opinión”, enfatiza.

De repente, Latell mira su reloj y detiene la entrevista. Es hora del almuerzo.

“Podemos seguir conversando mientras vamos a un cafecito que está aquí a dos cuadras de la universidad”, explica.
El narco

La cafetería es pequeña, típica de las que rodean los centros universitarios en Estados Unidos: mesas bajas, una barra y atractivas jovencitas que atienden a los clientes.

Latell huye de la música ambiental del lugar y busca una mesa para dos personas ubicada en una esquina de fondo. “¿Me permite sentarme en la silla que pega a la pared? Lo siento, pero es que hay cosas que se aprenden en la agencia que no se pueden olvidar. Siempre hay que estar en una posición estratégica para tener control de quién entra y quién sale. Es posible que los cubanos sepan que está usted aquí platicando conmigo”, comenta Latell al reportero. Da por hecho que el gobierno de Fidel Castro lo vigila desde que en la década de los años sesenta fue analista de la CIA para Cuba, y más ahora que da clases sobre temas cubanos en la Universidad de Miami.

El reportero le pregunta sobre qué sabía la CIA del gobierno de salinas y sus presuntos vínculos con el narcotráfico.

Latell dice: “Desde el principio de su gobierno (de Carlos Salinas) había mucho escepticismo y sospechas de que él y su hermano (Raúl) tenían nexos con los narcotraficantes. Mucha gente de México se nos acercó y nos presentaron sus sospechas y acusaciones sobre este asunto. Algunos lo hicieron a través de intermediarios, y otros directamente, pero ninguno nos dio evidencias que validaran sus denuncias. Eso no fue sustancialmente suficiente para responder al respecto o para ser persuasivos”.

El ex funcionario de la CIA reitera que por cuestiones de seguridad y para evitar interpretaciones equivocadas de sus declaraciones, está impedido de dar detalles o los nombres de dichas personas.

Pero comenta que “en todo el gobierno de Estados Unidos se compartía el escepticismo sobre el gobierno de Salinas de Gortari, sobre la corrupción, las relaciones con el narcotráfico y sobre la misma personalidad y carácter de Carlos Salinas como el priísta número uno de México”.

El reportero le insiste con preguntas sobre los presuntos vínculos del gobierno de Salinas con el narcotráfico, particularmente de Raúl Salinas con Juan García Abrego, ex líder del cartel del Golfo, quien fue detenido en la ciudad de Monterrey el 14 de enero de 1996 y entregado a las autoridades estadounidenses por órdenes del entonces presidente Ernesto Zedillo.

Latell sólo responde: “García Abrego sabe mucho de Raúl y de todas las personas que estuvieron involucradas con el narcotráfico durante el gobierno de Salinas de Gortari”.

Pide luego terminar la entrevista on the récord sobre este punto.
TLC, a toda costa

Latell vuelve al tema de Carlos Salinas: “Creo que en México no ha habido un político tan astuto como él”.

Y ofrece un ejemplo que refleja dicha astucia y, también, la personalidad del ex presidente mexicano: su terquedad para lograr que en noviembre de 1993 el Congreso de Estados Unidos aprobara el Tratado de Libre Comercio con México y Canadá.

“Con el propósito de que se aprobara el Tratado de Libre Comercio, él (Carlos Salinas) hacía una concesión tras concesión a Estados Unidos (…). Una de ellas: poner como garantía los títulos de las exportaciones del petróleo mexicano en la Reserva Federal de Nueva York”, relata.

Luego refiere otra concesión más: “En 1989, permitió que Ernesto Ruffo Appel se convirtiera en el primer panista en ganar una gubernatura en el México dominado por el PRI”.

Señala que “al principio, no creíamos” en esa victoria electoral del PAN, pero el hecho “nos reveló algo inconcebible y que hacía todavía más enigmático al presidente de México: con el único propósito de lograr lo que quería de Estados Unidos, empezó a compartir algo de poder político con los partidos de oposición, y con ello arrancó la reforma del sistema político mexicano”.

Más aún, “su manera de actuar (de Carlos Salinas) nos llevó a una conclusión: que sus virtudes y sus logros eran más importantes que sus deficiencias”, señala Latell.

Y da a entender que el éxito e materia económica del gobierno de Salinas, y su aparente apertura política -así haya sido bajo presión estadounidense- corrían en paralelo con los intereses de Estados Unidos. Ello explicaría en parte el silencio de Washington ante los señalamientos -reportados por la CIA y otras agencias estadounidenses- sobre el poder, corrupción y vínculos con el narcotráfico de varios integrantes del gobierno de Salinas o de su familia.
El año negro

De los seis años del gobierno salinista, el último -1994- fue el más dramático y trágico: el 1º de enero se produjo el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN); el 23 de marzo, fue asesinado el candidato presidencial del PRI, Luis Donaldo Colosio Murrieta, y el 28 de septiembre, también fue asesinado el secretario general del PRI, José Francisco u ordenó el asesinato de Colosio? -pregunta Proceso a Latell.

- Para mí el asesinato de Luis Donaldo Colosio fue completamente una sorpresa y totalmente un misterio. Hasta hoy sigue siendo un misterio. No tengo ni idea sobre los responsables o los motivos. He oído, como casi todo el mundo en México, las teorías conspirativas, y esa es la misma percepción que tiene el gobierno de Estados Unidos.

Prosigue: “Posiblemente fueron narcotraficantes, posiblemente Salinas de Gortari. Hemos oído todas las teorías, pero no sabemos quién o quiénes son los responsables”.

La misma respuesta ofrece Latell cuando se le pregunta del asesinato de Ruiz Massieu. Sin embargo, comenta un hecho: el que estos dos asesinatos sean tal vez “los secretos mejor resguardados en México” exhibe el poder que ejerció y aún ejerce el clan Salinas de Gortari, sobre todo en el sistema judicial y entre los militares.

Respecto del levantamiento armado del EZLN en Chiapas, Latell dice con tono de franqueza: “Nos tomó descuidados y por sorpresa a todos en la CIA, e incluso -puedo decirlo con toda seguridad- a todos en el gobierno de Estado s Unidos. Nunca tuvimos el menor indicio de lo que estaba armándose en Chiapas, ni a través de nuestros contactos en la Secretaría de la Defensa Nacional o de la Secretaría de Gobernación. No sabíamos que Marcos estaba armando a la población indígena para lanzarse contra el gobierno de Salinas de Gortari”.

Señala que una vez que estalló el conflicto, el gobierno de Estados Unidos, y la CIA en particular, estuvieron al pendiente de “la intervención del Ejército Mexicano en el conflicto chiapaneco para que fuera moderada y que no se transformara al conflicto en una masacre”.

Y es que, explica, “teníamos preocupación y queríamos asegurarnos de que la lucha de Marcos no fuera repetida en El Salvador y Guatemala, países que en ese momento estaban intentando resolver el problema de sus guerras civiles para alcanzar una reconciliación nacional”.

De hecho, considera que “lo del EZLN fue más preocupante como detonador de movimientos insurgentes en América Latina, que como grupo revolucionario indigenista que provocara inestabilidad política y social en México”.

- ¿Existieron otros ex presidentes de México que hayan preocupado a Washington?.

Latell sonríe:

- Luis Echeverría y José López Portillo -afirma.

- ¿Porqué?

- Hicieron mucho ruido con eso de querer ser los líderes de los países no alineados, provocando el interés de la Unión Soviética, que hasta propuso instalar en Tijuana un centro de estudios sobre Latinoamérica. Imposible que Washington hubiese aceptado que los soviéticos instalaran un centro de espionaje en la frontera sur. Ni entonces ni ahora. Pero eso es tema para otra ocasión.

De miedo ¿no?

¿Qué esperar de un asesino desde los 5 años?

La nota del asesinato de la sirvienta por Carlos Salinas de Gortari en 1951 publicado en SDP noticias publicado el 13 de abril del 2010:

Se dijo desde 1988 que Carlos Salinas de Gortari había matado a una sirvienta cuando era niño.

No era un rumor ni un chisme sin sustento. La acusación se basa en una nota de primera plana–y 8 columnas–publicada en el diario Excelsior el 18 de Diciembre de 1951. Esta es la nota:

Excélsior, 18 de Diciembre de 1951, 1 (primera plana)

Jugando a la Guerra Tres Niñitos “Fusilaron” a una Sirvienta [a ocho columnas]

Ocho, Cinco y Cuatro Años Tienen los Homicidas

Dispararon con un Rifle Calibre .22, Sobre la Jovencita

Por ALBERTO E. DE AGUILAR, reportero de EXCELSIOR

Mientras jugaban a “la guerra”, los niños Gustavo Zapata Rodríguez, Raúl y Carlos Salinas de 8, 5 y 4 años de edad, respectivamente, “fusilaron” a una jovencita llamada Manuela de 12, sirvienta de la casa de los últimos; la dispararon con un rifle, calibre 22, y le causaron la muerte, efectivamente.

La tragedia occurió en una de las habitaciones de la casa número 425 de las calles de Palenque, colonia Narvarte, a las 12 horas de ayer.

Los niños no se dieron cuenta exacta de lo que habían hecho y a nadie citaron aviso. Cuando la otra sirvienta de la casa, María Torres Garrido, les preguntó qué habían hecho, ellos contestaron, llenos de satisfacción:

—¡Ya matamos a Manuela!

La joven, cuya nombre completo se ignora, recibió el tiro en el pómulo izquierdo junto a la nariz. El proyectil se alojó en la cabeza y la muchacha falleció instantaneamente.

EXCELSIOR habló en la tarde de ayer con los pequeños, en las oficinas de la octava delegación del Ministerio Público, durante el [ilegible]. Parecían muy tranquilos, quizás algo molestos porque no podían jugar a sus [ilegible] junto a su madre, la señora Margarita de Gortari de Salinas, la cual estaba [ilegible].

Sigue en la página [ilegible]

Dos Pequeños “Fusilaron”

VIENE DE LA PRIMERA PLANA

escoba ensangrentada y con la que seguramente Manuela barría el piso cuando fue muerta a manos de los chiquillos, Raúl y Carlos Salinas Gortari de 5 y 3 años de edad, respectivamente, los cuales jugaban tranquilos, al darse cuenta de lo que habían hecho, en el jardín de la casa.

El rifle calibre 22, fue encontrado por las autoridades dentro de la casa y por la trayectoria que siguió la bala se presume que los disparos fueron hechos desde el hall de la casa.

Al tomarse declaración a la señora Margarita Gortari de Salinas dijo que a eso de las 11 horas de ayer tuvo necesidad de salir a la calle a realizar algunas compras, dejando en el hogar a su sirvienta Manuela cuyo [a]pellido desconoce; su cocinera María Torres Garrido y a sus dos hijos que jugaban con su amiguito Gustavo Zapata Carballo. Al regresar una hora y media después, se enteró por el vecindario de que algo grave había occurido y al penetrar a sus habitaciones, ya no [s]e le permitió el paso por parte de unos policías que le dijeron sobre la trajedia.

Dijo que el rifle con el que fue muerta su sirvienta, lo tenía su esposo el licenciado Raúl Salinas Lozano, en un closet de donde deben haberlo tomado imprudentemente sus hijos.

Carlos, cuando se le preguntó lo que había occurido, dijo: “yo la maté de un balazo, soy un héroe”, explicando después que jugaban al “fusilamiento” con su plimama que en esos momentos se d[ed]icaba a hacer el aseo de la casa.

También se tomó declaración de María Torres Garrido, la cual dijo no haberse dada cuenta de la forma como ocurrió el accidente, pues estaba en esos momentos entregada a sus labores. Dijo que siempre tenía por costumbre vigilar a Manuela—que tenía apenas mes y medio de haber principiado a trabajar en aquella casa—, y ayer al asomarse a ver qué hacía, la encontró ya sin vida, diciéndole los niños que ellos la habían matado.

Todavía anoche el personal judicial realizaba algunas investigaciones para determinar lo conducente con los dos niños.

Y también fué acusado por De la Madrid en el 2009 de corrupción, narcotráfico y de robar las elecciones presidenciales de México. El también ex presidente de la Madrid se retractó unos días después.

Este es el video de la entrevista donde De la Madrid acusa a Salinas de Gortari:

Esta es la nota sobre por qué y cómo se retractó. La nota sobre Aristegui, De la Madrid y Salinas de Gortari y sobre las queridísimas televisoras vendidas del país, Telerisa y TvApesta:

Indignante, es el adjetivo más adecuado que se puede dar al comportamiento de los principales medios televisivos de México, ante las devastadoras declaraciones del ex-presidente Miguel de la Madrid, contra el también ex-mandatario Carlos Salinas de Gortari, al que acusó de robar, corromper y permitir que sus hermanos Raúl y Enrique se involucraran con el narcotráfico, aunque después se retractara.

Los protagónicos noticiarios nocturnos de los “prestigiosos” periodistas Joaquín López Dóriga de Televisa y Javier Alatorre de Azteca, no mencionaron ni media palabra sobre el escándalo que provocó la entrevista de Carmen Aristegui a de la Madrid, justo cuando el ambiente político se encontraba tan revuelto, que estaba a punto de estallar.

Salinas de Gortari envió una carta a la periodista Aristegui, donde la acusa de abusar de su colega de la Madrid, un hombre al que califica de incapacitado mentalmente.

Poco después de darse a conocer la carta de Salinas de Gortari, de la Madrid hizo público un comunicado en el que se retracta de sus comentarios, argumentando que su estado de salud no le permite mantener una conversación cuerda.

La valentía de Aristegui la llevó a defenderse con armas profesionales, aunque seguramente eso no la ayudará a dejar de sentir terror al salir a la calle o al pegar los ojos por la noche.

Tal vez le esté pasando lo mismo a de la Madrid y a sus hijos, quienes se encargaron de matar políticamente a su padre. Seguramente no le permitirán ni una entrevista más.

El experimentado político, estadista y diplomático Porfirio Muñoz Ledo, acusó a Salinas de Gortari de amenazar de muerte a de la Madrid y a sus hijos, si no se retractaba de lo dicho a Aristegui.

Se sabe que pocas horas después de la publicación de la entrevista, un grupo de priístas “pesados” acudieron a la casa del ex-mandatario y que poco después de la Madrid se retractó.

El escándalo es mayúsculo pues se trata de las declaraciones de un ex-presidente que denuncia la infiltración del narcotráfico en la mismísima presidencia de México desde hace más de 15 años, pero el delicado tema no tuvo ninguna importancia para los presentadores López Dóriga ni Alatorre.
Ciertamente, uno que ha trabajado en televisión sabe de sobra que los presentadores, por muy “prestigiosos” que sean, no tienen el poder de elegir la información con la que pueden abrir su programa, especialmente cuando se trata de un tema tan espinoso como éste. Simplemente los silenciaron. ¿Por qué? Hay muchas razones, una de ellas, la más artificial, es que estamos en tiempos electorales y aunque al partido en el poder le convendría aparentemente echar más leña al fuego, lo cierto es que nadie se quiere quemar.

El mismo de la Madrid dijo a Aristegui que no es conveniente que el actual gobierno de México siga con ese asunto porque se desprestigiaría y podría poner al país en pie de guerra, que ya es tarde para enjuiciar a Salinas de Gortari. Tales afirmaciones no parecen venir de un anciano que padece senilidad, como lo hace notar Salinas de Gortari en su carta a Aristegui y en la retractación del otro ex-mandatario.

Pero más importante que los tiempos electorales es el miedo al pasado, a destapar la loza mortuoria de la putrefacción del sistema. Hacer un juicio a Salinas de Gortari equivaldría a hacer la autopsia a un cadáver de 80 años y eso agitaría peligrosamente la gusanera que aún devora el cuerpo putrefacto. El juicio no sería solamente contra el pequeño hombre que prometió llevar a México al primer mundo, sino contra de la Madrid, Luis Echeverría, los difuntos López Portillo y Díaz Ordaz, y también contra el sistema entero, incluyendo a los mandatarios más recientes Ernesto Zedillo, Vicente Fox y a Felipe Calderón.

Enjuiciar a Salinas de Gortari implicaría reabrir el caso por el asesinato de Luis Donaldo Colosio, los abusos de Marta Sahagún y sus hijos durante el sexenio de Vicente Fox, la manera como llegó Felipe Caldrón al poder, las matanzas del 68 y la responsabilidad de Echeverría y Díaz Ordaz, seguido de un larguísimo etcétera. Ni el bravísimo Calderón, que tuvo el atrevimiento de lanzar al ejército contra el narcotráfico, enfrentaría las consecuencias de una autopsia al cadáver putrefacto.

¿Por qué López Dóriga y Alatorre se quedaron callados? Porque las empresas para las que trabajan no están dispuestas a enfrentarse al Salinas de Gortari. Es mejor abrir sus noticiarios con la liguilla de futbol y la sorpresa que dieron los Indios de Ciudad Juárez al vencer a los actuales campeones de Toluca. Ya era hora que se escuchara decir algo “bueno” de Ciudad Juárez, donde la impunidad reina por la muerte de cientos de mujeres y por las leyes del narcotráfico.

Como periodista siento vergüenza ajena de López Doriga y Alatorre y orgullo por la valentía y dignidad periodística de Aristegui. Esperemos que no le quiten su trabajo o lo que es peor, que aparezca muerta en una calle que lleve el nombre de algún ex-presidente.

(Ruvalcaba es novelista y periodista mexicano, autor de Vida crónica, La mariposa bailarina y Los novenarios. Ha trabajado en Los Angeles para los diarios La Opinión y Hoy, y para la cadena televisiva Telemundo. Fue corresponsal del diario mexicano La Jornada en España).



  

LA HISTORIA REAL DE LA MASACRE EN TEXAS

En la tarde del 8 de diciembre de 1954, un granjero de Plainfield, en Wisconsin, entró en "la taberna de los Hogan" a echar un trago en esa fría tarde de invierno cuando descubre con espanto un gran reguero de sangre que cubría las tablas de madera del suelo. La propietaria Mary Hogan, había desaparecido.

El sheriff observó que no había señales de lucha aparentes y que la caja registradora seguía llena, pero determinó que la mujer había sido asesinada y que su cuerpo había sido arrastrado hasta un coche que esperaba fuera. Los informes forenses tan sólo confirmaron las conclusiones a las que había llegado el sheriff y no arrojaron ninguna luz sobre el caso. La desaparición de Mary era un misterio.

Aproximadamente un mes después de este suceso, el propietario del aserradero de Wisconsin comentaba el caso con un hombre pequeño y tímido que vivía en una granja de madera a pocos kilómetros de allí. Su nombre era Ed Gein.

Gein vivía solo desde la muerte de su madre en 1945 y se ganaba la vida haciendo toda clase de trabajos a los vecinos de Plainfield. Fue su habilidad en este tipo de trabajos, por la que este hombre de complexión débil, mediana edad, pelo rubio y ojos azules empezó a ser conocido entre las gentes del lugar como una persona trabajadora, cumplidora, fiable pero excéntrica.

El propietario del aserradero no se llevaba muy bien con Gein. Encontraba extremadamente difícil hablar con él por que a veces éste comenzaba a reír con nerviosismo sin motivos como un desequilibrado, o por sus comentarios inoportunos que dejaban a la otra persona sin saber que decir.

En esta ocasión, el hombre recordó que Gein solía sentarse solo en un rincón de la taberna mirando fijamente a la dueña del local absorto en sus pensamientos con una jarra de cerveza, y supuso que estaba enamorado de la mujer. Le sugirió bromeando, que si le hubiese hablado a Mary con claridad de sus sentimientos, probablemente en ese momento estaría en su granja cocinando y esperando a que volviera en lugar de haber desaparecido presumiblemente asesinada. Gein, con un extraño gesto puso los ojos en blanco y le respondió con una de sus conocidas sonrisas: "No está desaparecida. Ahora mismo está en la granja". El hombre se encogió de hombros y no le tomó en serio, después de todo, era el tipo de comentario que se esperaba de él...

Nació el 27 de agosto de 1906, hijo de madre austera y fanática religiosa que despreciaba a su débil y borracho marido. Cuando ambos discutían, que solían hacerlo con frecuencia, el hombre se emborrachaba y pegaba a sus dos hijos.

Desde el primer momento, la vida de Ed estuvo completamente dominada por su madre, quien se había prometido a sí misma que su hijo no sería nunca como esos hombres lascivos, ateos y alcoholizados que veía a su alrededor. Seguía una disciplina muy dura castigando a sus hijos, e incapaz de darles el consuelo y el amor de una madre.

Gein no tubo contacto con otros niños, pues todo el mundo suponía ante los ojos de esa madre una amenaza para la pureza moral de su hijo. Así durante treinta y nueve años hasta que la mujer moría víctima de un ataque al corazón, dejando tras ella un hombre dependiente, reprimido y sólo, en un mundo que apenas comprendía.

La mañana del sábado 16 de noviembre de 1957, Ed Gein asesinaba a la dueña de la ferretería del pueblo, Bernice Worden, disparándole una bala con su viejo rifle de caza del calibre 22. También en esta ocasión se llevó el cadáver en la furgoneta, dejando el suelo del local encharcado de sangre. Pero esta vez, habría un testigo... el libro de contabilidad. En su última anotación, figuraba el nombre de Ed Gein, a quién habría vendido su último anticongelante.

Foto de su última víctima (Bernice Worden) tomada por la policia en el momento de la inspección de su domicilio, el cadaver se encontraba decapitado y con el cuerpo completamente abierto en canal.

Dos oficiales de la policía arrestaron a Gein, mientras otros dos se dirigían inmediatamente hacia su granja con la intención de llevar a cabo un registro. Al pasar dentro, el sheriff sintió como algo le rozaba el hombro, y al volverse se topó con un cuerpo decapitado de mujer con un profundo agujero en el estómago que colgaba del techo.

Después de recuperarse del shock por el horror que habían presenciado, y tras pedir ayuda por radio, los dos hombres volvieron a la casa.

El cadáver colgaba de un gancho por el tobillo y con un alambre le habían sujetado el otro pie a una polea. Habían rajado el cuerpo desde el pecho hasta la base del abdomen, y las tripas brillaban como si las hubiesen lavado y limpiado.

No había duda que el causante de ese terrorífico espectáculo era una persona enferma. Era difícil de creer que un ser humano pudiera vivir allí. Por todas partes se veían montañas de basura y desperdicios, cajas de cartón, latas vacías, herramientas oxidadas, excrementos, revistas pornográficas, de terror y de anatomía humana, chicles pegados en las tazas y una dentadura sobre el mantel de la mesa...


Había varios cráneos por la cocina, algunos partidos por la mitad y empleados como cuencos. Más tarde, en cuanto llegaron más patrullas, se descubrió en el interior de la casa todo el horror que allí escondía. Había varios cráneos esparcidos por la cocina, unos intactos y otros partidos por la mitad y empleados como cuencos.
Una inspección más detenida reveló que una de las sillas de la cocina estaba hecha con piel humana, como las pantallas de las lámparas, las papeleras, las fundas de los cuchillos e incluso alguna prenda de vestir, como un chaleco o un cinturón formado con pezones humanos.

Entre los más atroces descubrimientos, se encontraron unas cajas con los restos humanos pertenecientes a diferentes cuerpos sin identificar, el corazón y la cabeza amputada de Bernice Worden en una bolsa de plástico, una colección de nueve máscaras de piel humana con el pelo intacto, de las cuales, cuatro colgaban en la pared que rodeaba la cama de Gein, etc.

Había decorado el interior de su casa de madera con esas máscaras confeccionadas con tiras de piel procedentes de auténticos rostros humanos y con los cráneos colgados de las columnas de su cama.

La única habitación de la casa que parecía normal era una sellada con tablones en la puerta y perfectamente ordenada... la de su madre. Desde que su madre muriera en 1945, doce años antes, la habitación había estado cerrada con clavos como un sepulcro. Ed explicó a la policía después de su detención que después de su fallecimiento, su madre se mantuvo en contacto con él durante más de un año, hablándole mientras se adormecía. Dijo que había sido en esa época cuando desarrolló su fascinación por la anatomía. Le fascinaban los reportajes sobre la operación de cambio de sexo y se planteó el convertirse él mismo en mujer.

Gein declaró que tan sólo recordaba, muy confusamente, haber matado a Bernice Worden, y que los demás restos humanos que se habían hallado en la granja pertenecían a nueve cadáveres que había sacado del cementerio. Explicó que en los últimos años sentía de vez en cuando la necesidad de profanar tumbas, y que en algunas ocasiones incluso conocía a las víctimas en vida y se enteraba de sus muertes leyendo los periódicos. Luego, en la noche del entierro, se dirigía al cementerio, sacaba el cadáver y rellenaba de nuevo la tumba (eso lo pudo comprobar la policía más tarde, cuando al exhumar las tumbas, algunas de las que Gein había dicho, se encontraban vacías).

Muchos de los objetos domésticos y muebles que se descubrieron a raíz del arresto de Gein, procedían de las profanaciones de tumbas. Unas veces arrastraba cadáveres enteros hasta su casa, otras cortaba las partes más interesantes y se las llevaba como recuerdo.

El 30 de marzo de 1958 la casa de Gein fue arrestada, después de correrse el rumor de que estaba destinada a convertirse en una atracción para turistas como la Casa de los Horrores. De todas formas, su camioneta Ford sobrevivió y se vendió en una subasta pública para ser utilizada en ferias locales con un letrero que anunciaba: ¡El coche de Ed Gein! ¡Vea el coche que transportó a los muertos de las tumbas!

En su casa guardaba varias cabezas casi intactas, además elaboraba muebles con la piel y huesos de los cadaveres, asimismo se elaboró prendas de vestir como un chaleco con la piel humana de sus víctimas.

Los médicos del hospital Central del Estado deciden que el asesino no está capacitado para ir a un juicio y es internado hasta los años 68, cuando después de un juicio que duraría una semana, se le declara culpable de dos asesinatos, pero al aducirse su locura, es de nuevo internado.

El caso de Ed Gein es, desde un punto de vista médico, uno de los más complejos de la criminología. Voyerismo, fetichismo, travestismo y puede que necrofilia, integraban su personalidad.

Sin embargo, a medida que se iba conociendo su verdadera historia se hizo evidente que esas perversiones eran meras manifestaciones de una psicosis profunda, un trastorno mental que tenía sus raíces en la relación anormal que tenía con la madre.

Cuando los psiquiatras comenzaron a considerar las posibles razones de su comportamiento patológico, supusieron que se trataba de un caso de "Complejo de Edipo", que Gein estaba enamorado de su madre y que a raíz de su muerte se obsesionó en buscar a alguien que la sustituyera, pues se encontraron extraordinario parecido entre sus víctimas y su madre. De niño, buscaba el amor de su madre de manera obsesiva, que le era negado una y otra vez, fue así como en su mente se desarrolló una nueva personalidad, un Ed que odiaba a la mujer.

Gein murió por insuficiencia respiratoria el 26 de julio de 1984, tras décadas de reclusión en una unidad psiquiátrica, donde resultó ser un paciente modelo. En la actualidad, sus restos descansan en el cementerio de Plainfield, al lado de los de su madre... 
 
  ht

lunes, 25 de junio de 2012

Luna de Paris

Invierno de 1450. París sufría una de las temporadas frías más implacables de las que se tenga memoria.


Los muros de la ciudad se erguían, gélidos y altivos, sobre un vasto océano de nieve. Diariamente llegaban refugiados del campo que lo habían perdido todo merced al frío, y con ellos llegó un rumor demasiado terrible para prestarle oídos razonables. Se hablaba de sombrías figuras lobunas acechando las caravanas, aullidos tenebrosos que rasgaban el silencio nocturno, anunciando una cacería precisa, casi mecánica, que noche a noche enflaquecía las filas de caminantes.

Pero el invierno era demasiado cruel como para preocuparse de demonios y antiguas gestas espectrales en los bosques. En pocos días, el frío pasaría a ser un miedo secundario para los habitantes de París.


A pocos kilómetros de la entrada norte el muro de París colapsó a causa de la nieve. Entonces llegaron ellos.

Nadie sabe con seguridad el número de aquella jauría. Entraron en la ciudad de noche, y pronto establecieron su base de operaciones cerca de Notre Dame, en un oscuro galpón abandonado hasta la llegada del estío; y desde allí partían rumbo al sur en incursiones cada vez más osadas.

En menos de quince días cincuenta parisinos habían muerto.


Pronto comenzó ha hablarse de licántropos, hombres lobo que rondaban por las callejas oscuras de París, asesinando a todos los incautos que se cruzaban en su camino.


El líder de la jauría fue bautizado por la prensa como Courtaud (rechoncho). Siguiendo las descripciones de tres testigos afortunados, se lo definió como un inmenso lobo negro, de pelaje hirsuto y erizado, de ojos rojos como las brasas del infierno, y capaz de pronunciar el nombre de sus víctimas en perfecto francés. Algunos señalan que Courtaud era capaz de erguirse sobre sus patas traseras y simular el andar de los hombres. Otros, menos atildados, apuntan que Courtaud hacía exáctamente lo contrario, es decir, que andaba en cuatro patas imitando el andar pausado de los lobos.


Cuando los periódicos anunciaron la muerte número cuarenta, a tan sólo un mes de la llegada de los lobos, un grupo de ciudadanos y soldados formaron una partida para infiltrarse en el oscuro cubil de los licántropos.

Antes del amanecer lanzaron artilugios de humo al interior del galpón. En pocos minutos, los lobos emergieron, furiosos y enlocequidos, y embistieron contra la partida de valientes que los aguardaba en el exterior. El primer ataque fue repelido con éxito, pero el segundo alcanzó a penetrar en las filas de hombres armados, y algunos valientes cayeron sobre la nieve enrojecida.


El galpón ardió alrededor de una hora. Justo antes del alba, cuando el cielo empalidecía en el este, y cuando los valientes hombres de París creían haber derrotado a la jauría, Courtaud emergió de las brasas como un heraldo del infierno. Cargó contra sus atacantes causando estragos. Finalmente, el filo de los cuchillos fue demasiado para él, y se replegó hacia la iglesia de Notre Dame.


Un grupo de osados lo siguió en la luz incierta del amanecer. Ya en las puertas de Notre Dame, herido y privado de sus súbditos, cuentan que Courtaud se echó sobre las escaleras, y no ofreció resistencia a los cazadores, que lo ultimaron con toda prolijidad.


Según la versión eclesiástica, Courtaud fue un nigromante expulsado de la orden de los albañiles, hombres sabios que dejaron mensajes inescrutables en los muros de Notre Dame. Su alma fue excomulgada póstumamente, aunque sus restos fueron recogidos por unas matronas, convencidas que Courtaud no era un espíritu maligno, acusación que quedó aplastada cuando se supo que todas las víctimas de aquella jauría de lobos estaban relacionados con las autoridades públicas encargadas de suministrar alimento y leña a los pobres de París.




viernes, 15 de junio de 2012

COLOMBIA ROJA

El oficial de Interpol Juan Prieto dijo al peródico El Espectador que estaba preocupado por el aumento del número de vampiros. El Sr. Prieto dijo que los vampiros podrían ser responsables de varios asesinatos sin resolver en Bogotá, agregando: "Pero tenemos problemas para demostrarlo."
Sombras de lo que parecen ser abrigos largos bajan presurosas por las adoquinadas calles de La Candelaria. La escasa luz de los faroles permite advertir la presencia de 15 ó 20 jóvenes, entre hombres y mujeres, que aparentemente buscan algún establecimiento del centro de Bogotá para pasar parte de la noche. Su palidez sepulcral llama la atención de los visitantes del Chorro de Quevedo, que interrumpen su charla o su café para ver pasar a los vampiros.Al llegar a la Avenida Jiménez con carrera 4, el grupo se detiene un momento junto al espejo de agua del eje ambiental y allí comparte el primer sorbo de sangre humana combinada con brandy. Entonces se da inicio a una frenética noche más de estos estrafalarios seres de la noche en la capital de la República.
El líquido, envasado en una pequeña botella plateada, fue obtenido por uno de los vampiros en un centro de salud de Bogotá. A cambio de algunos miles de pesos, ya tienen los nexos necesarios para proveerse de su alimento a través de manos inescrupulosas de empleados que sustraen las bolsas de sangre para consolidar un negocio macabro y clandestino.Con la complicidad del sonido estridente del rock pesado que se oye en diversos locales, especialmente del centro de Bogotá, los vampiros saben que la compra ilícita a esos empleados es la manera más fácil de obtener la sangre. Sin embargo, cuando el dinero no es suficiente, acuden a comprar sangre de animales en los mataderos capitalinos, como cualquier mortal.

Pero no siempre es así. En ocasiones amenazan de muerte a los desprevenidos transeúntes, quienes atemorizados no tienen más opción que ofrecer su cuello y su muñeca (la izquierda), a los insólitos atacantes para que se sirvan de sangre en su estado natural.Basta con un leve corte de objeto cortopunzante para que el vital líquido fluya y sacie, de momento, el hambre de estos personajes. La ausencia total de denuncias ante las autoridades refleja el miedo de las víctimas, que prefieren callar a ser tomadas por personas en trance de locura.Cuando los vampiros urbanos van a tomar sangre, al igual que sus homólogos de antaño, siempre buscan la yugular y dejan una pequeña marca.
Saben cómo sacarla con cuidado para que la herida no sea grave y la persona no muera. Una misma víctima puede ser compartida entre varios atacantes, siempre y cuando el líder -el más antiguo del grupo- lo haga primero.Los vampiros deben recorrer varios lugares de la capital para conseguir la sangre. Siempre buscan a jóvenes incautos que se dejen persuadir por la magia de un envolvente discurso, que dicen manejar a la perfección.Con la oscuridad de la noche como cómplice, los vampiros se hacen visibles en establecimientos frecuentados por jóvenes. Si logran convencer de su objetivo a sus víctimas, se trasladan a lugares íntimos donde se alimentan con tranquilidad.
 A la mañana siguiente la víctima pierde el recuerdo del ataque con el primer asomo de la luz del sol. No obstante, existe un problema jurídico, amparado en la libertad de cultos, que impide a las autoridades poner tras las rejas a las personas que declaran sin pena ser amantes de la sangre o adoradores del demonio.Juan Prieto, oficial de inteligencia de la Interpol, dice que el vampirismo o las sectas satánicas no son considerados como ilegales, a menos que transgredían la ley. Prieto reconoce que es posible que los vampiros ataquen a las personas, incluso dice que es posible que muchos casos de homicidio estén asociados a estas prácticas macabras. "No obstante, lo complicado es comprobarlo", dice.
 En el mundo de los "no humanos", como suelen llamarse los vampiros, la sangre es el principio vital. Ya sea humana o de animal, aseguran que entre más la beben, más se incrementa su energía vital, que incluso les permite llevar una vida común y corriente a la luz del día, cuando se supone que los vampiros duermen en sus féretros.Los vampiros forman parte de una nueva cultura urbana, organizada a manera de tribu, en la que grupos de jóvenes de hasta 30 integrantes se unen en torno a convicciones y actitudes dirigidas a la adquisición de poder.Para ellos, el poder se obtiene por medio de la constante ingestión de sangre -preferiblemente humana- y del cumplimiento de normas y códigos de conducta específicos, copiados -no cabe duda- de la literatura, el cine y la televisión.La obsesión es tal que, cuando se les imposibilita conseguir su alimento vital, cortan sus propios brazos para obtenerlo. 
 A los ojos de los demás llevan una vida tranquila, pero la hiperactividad y la ausencia casi total de sueño que intentan demostrar los delatan.En un principio se pensó que se trataba de alguno de los 250 grupos satánicos que, según el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), operan en el país. Sin embargo, en un reciente estudio realizado por dos antropólogos especializados en cultura de adolescentes, se descubrió que algunos jóvenes optaron por dejar atrás el satanismo para convertirse en vampiros y justificar su desmedida adicción por la sangre. Ellos detectaron cerca de 50 grupos en Bogotá, tal vez son más.

Ahora el escenario cambió y se trasladó a las calles de los barrios de La Candelaria, Puente Aranda, Barrios Unidos y Kennedy, donde a veces se les ve pasar con sus vestiduras góticas y su inconfundible palidez, rumbo a un evento hasta ahora desconocido para la gran mayoría en Bogotá.Con la misma magia de los personajes originales, los grupos de vampiros capitalinos aparecen y desaparecen en su búsqueda de sangre. Ellos están convencidos de pertenecer a una raza particular, diferente a la humana, pero que crece en medio de ella.El color de sus rostros se oculta tras varias capas de base blanca, labial y delineadores negros con los que se maquillan antes de salir a las oscuras calles de la capital.
Los ojos y los labios resaltados, y las facciones disimuladas de su máscara, no siempre coinciden con las versiones modernas del género. Aun así dan la impresión de ser seres solitarios que le temen a la cruz y al agua bendita. Dicen actuar por instinto, que pueden ver en la oscuridad, que no comen ni beben y que son más fuertes que los humanos.
 Aunque no siempre están conscientes de su verdadera naturaleza, al alcanzarla pretenden incrementar su supuesto poder personal con el apoyo de los miembros de su grupo. Creen en la existencia de Dios y del demonio, pero sus propósitos de vida están más relacionados con metas personales.Para los expertos en este nuevo fenómeno, en el ámbito individual, ciertos satánicos dicen convertirse en vampiros cuando experimentan por primera vez el sabor de la sangre. "Esto les permite reconocer su verdadera naturaleza, porque adquieren poderes sobrehumanos", afirma el antropólogo Miguel Álvarez-Correa, uno de los autores del libro Mundos de la noche. Vampiros, satánicos y entidades, que entró en circulación hace pocos días y que pone en evidencia una nueva realidad practicada por los jóvenes capitalinos.

Álvarez-Correa manifiesta que durante tres años se encontró con cerca de 100 vampiros. Ellos le contaron que como Drácula o Nosferatu tienen poderes de seducción sobre el sexo opuesto. La magia de la noche les brinda la posibilidad de adivinar el futuro, e incluso de hacerse invisibles a voluntad.No obstante, aseguran que aunque la luz del día llega a mermar su capacidad, se pueden mezclar con los humanos sin llamar la atención, y desenvolverse en labores normales durante las horas de la mañana.
La forma de vida que eligen llevar hace que los vampiros cuiden de su apariencia optando por una vestimenta de carácter informal, con la que pretenden dar muestra de buena presentación. Llevan consigo accesorios tribales y tatuajes alusivos al vampirismo, que sólo conocen los miembros de su grupo o sus ocasionales víctimas, a las que dicen convencer con sus poderes de seducción.La ciencia considera el consumo de sangre humana (hematofagia) como una enfermedad mental que surge a raíz de la búsqueda de una identidad con o sin el apoyo de drogas-, o la expresión de convicciones socioculturales erradas.Los expertos anotan que hasta la fecha no se sabe de ningún componente de la sangre humana que genere adicción o dependencia.
 Para Álvarez-Correa, cualquier comportamiento que se desarrolle en ese sentido es producto de desórdenes sicológicos. Sin embargo, la desesperada búsqueda de respuestas y de nuevas expectativas de vida se convirtió en uno de los motivos que están impulsando a los jóvenes -entre los 12 y los 30 años- a ingresar a esta clase de asociaciones.Así las cosas, el satanismo y el vampirismo nacen de unas mismas inquietudes existenciales y surgen de grupos socioeconómicos bajos y medios, que están inmersos en una cultura alejada de los valores morales.La dificultad de determinar cuándo se está frente a uno de estos seres de la noche está en su modus operandi que, a la luz del estudio realizado, no busca reclutar a más personas y raramente recurre a la brujería o a los ritos predecibles de los satánicos.De hecho, los vampiros tienen una vida parecida a las demás personas, que sólo cambia cuando las ganas de beber sangre pueden más que la normalidad.O, como ellos mismos dicen: "No pretendemos convencer a los demás para que estén con nosotros, sino compartir lugares y experiencias que nos permitan recrear los elementos propios del vampirismo. Lo único bueno es que esto ya está cogiendo auge".

Si dentro de mi corazón hay hastío,
Si la llama de la poesía
Y el fuego del amor se hace frío,
Lacera mi carne sin cortesía.

Rápido, sin pausa ni demora;
No dejes el campo de mi vida sobre el huerto
Con la ceniza de los sentimientos muertos,
Deja que mi canto fluya con ternura.

lunes, 4 de junio de 2012

El pantano maldito de Can Bogunyà.

Decenas de muertos, ahogados y varios asesinatos tienen como destino este pantano, conocido popularmente como “El Lago Pequeño”. Numerosas leyendas que hacen del lugar un enclave maldito.
El pantano de Bogunyà está maldito para los habitantes de los pueblos y ciudades cercanos a el.
Por desgracia todo el mundo conoce algún caso de ahogamiento en alguna piscina, playa o embalse, lo que no es tan frecuente es conocer alguna historia real sobre extrañas muertes en el lugar y presuntos asesinatos.
Cerca de Terrassa hay un pantano que se ha cobrado la vida de decenas de personas ahogadas y ha presenciado también numerosas muertes en extrañas circunstancias, algunas de ellas tan evidentes que la policía Nacional y la Guardia Civil clasificaron de asesinato desde el primer momento.
En este lugar han sido demasiado frecuentes y extrañas las muertes, por lo que los lugareños poco a poco han dejado de acudir al lugar por que lo consideran un enclave maldito.

Vista del pantano maldito de Can Bogunyà.
Breve historia del pantano maldito de Bogunyà.
Según los estudios del embalse, el pantano de Can Bogunyà fue construido entre 1.875 y 1.910, pero en realidad se desconoce la fecha exacta, aunque el año más valorado como posible es 1.907.
También su utilidad ha sido una incógnita, se han valorado dos posibilidades, la primera y la más probable es que el propietario de Can Bogunyá construyera este pequeño lago de 10.000 m3 para abastecer su gran masía, sin embargo también se comenta que sus aguas llegaban hasta la ciudad de Sabadell.
Este pantano ubicado a 3 km de Terrassa, está marcado por una gran leyenda de muertes que hace de este lugar una zona maldita.
Lo cierto es que no se sabe el número exacto de muertos que hacen sombra a este lugar, pero uno de los primeros fue en el año 1.925 concretamente el 26 de Julio, donde Antolí Ballbé de 27 años se ahogó en el lago.
A mediado de los años ochenta, fue hallado un cadáver junto una escopeta de cañones recortados, en 1.994 se buscó por el lugar el cuerpo desaparecido de un joyero asesinado, que según la Policía debería estar por esa zona.
La última muerte por ahogamiento ocurrió el 2 de Septiembre de 1.999 donde un niño de 10 años apareció flotando en el pantano, según las pesquisas de la Policía Nacional que fue la encargada de investigar el caso, el niño iba acompañado por tres menores más, los cuales decidieron subir a escalar una colina mientras el niño de 10 años se quedó en el embalse.
Cuando los bomberos sacaron el cuerpo del agua se percataron de que el menor estaba desnudo y a los pocos minutos encontraron su ropa junto al la orilla del pantano, por lo que la Policía dedujo que el niño se había quitado la ropa para bañarse y terminó ahogándose.
El 12 de Abril de 2006 un transeúnte avisa a la Policía de que ha visto un cadáver flotando en el lago, a los pocos minutos acuden varios coches de Bomberos acompañados de varias patrullas de Policía.
Al retirar el cadáver del agua se encuentran con la figura de un hombre de 35 a 40 años atado de pies y manos y con signos evidentes de que ha sido asesinado.
Hoy un año después el cuerpo sigue sin identificar, además nadie lo ha reclamado ni ha denunciado su desaparición, la Policía continua investigando en busca de indicios que los acerquen al asesino.
Estas son algunas de las muertes de las que se tienen constancia, pero hay decenas de ellas, en realidad el número se desconoce, además el lago pequeño, nombre con el que se conoce este lugar entre los egarenses, en un sitio donde se han encontrado varios coches en el fondo del lago y gran cantidad de motos y objetos de lo más variado.
La leyenda que cuentan sobre este lugar habla de un pantano maldito donde los fenómenos paranormales están presentes desde hace años, incluso hay grupos de corte esotéricos y espiritual que acuden al lugar a realizar meditaciones e invocaciones en la actualidad.
En la actualidad el pantano de Bogunyà es un centro de culto para grupos espirituales y esotéricos, ademas, es un lugar marcado por leyendas y fenómenos inexplicables.
Hoy en día el pantano transmite una sensación extraña de tristeza y dolor que caracteriza el entorno recordando el sufrimiento que esconde su embalse, sin embargo y aunque parezca contradictorio, varios grupos esotéricos y de corte espiritual acuden a su orilla a realizar meditaciones e invocaciones espirituales, ya que según manifiestan el lugar está cargado de energías que favorecen a este tipo de oraciones.
Lo cierto es que podríamos decir que es un lugar mágico y especial, ya que encierra según las leyendas y las experiencias de sus propios visitantes, energías positivas, pero también impregnaciones de las trágicas escenas allí vividas.
Dentro de las leyendas y las propias experiencias de algunos testigos, en el pantano de Can Bogunyà se producen extrañas apariciones de sombras y seres fantasmales durante la noche, se escuchan voces, se perciben extraños olores desagradables y existen alteraciones del campo electromagnético que incluso llegan ha provocar mareos y nauseas a las personas más sensibles.
Como ocurre en la mayoría de lugares la leyenda puede ser la causante principal de estos testimonios, sin embargo tenemos la ecuación perfecta para que estos fenómenos se puedan dar realmente.
En primer lugar la muerte trágica y el sufrimiento que se vive en esos últimos instantes de vida, suele ser una causa originaria para que posteriormente se produzcan fenómenos de tipo paranormal, además a este lugar podemos añadirle un condicionante más y es que se realizan invocaciones espirituales por parte de grupos esotéricos, lo que también puede llegar a influir, ya que cualquier tipo de invocación, ritual o práctica de contactismo puede desencadenar fenómenos de carácter paranormal, por consiguiente con todos estos contenidos que tenemos hemos decidido ir a investigar al lugar para intentar buscar una respuesta a todas las preguntas que nos surgen.
Las psifonías estuvieron presentes en nuestra primera investigación.
El primer día que acudimos a investigar al pantano maldito de Can Bogunyà solo fuimos provistos de una cámara de vídeo, una fotográfica y una grabadora digital, nuestra intención era filmar, realizar varias fotografías y buscar posibles voces psicofónicas del lugar, para lo cual no realizamos ninguna pregunta, simplemente dejamos la grabadora en marcha para intentar registrar voces del pasado.
El resultado fue bastante bueno ya que registramos varias inclusiones supuestamente psicofónicas que decían "despierta" "muerto" "está drogado" y "mata al Juan" En la página www.enigmasdelmisterio.k25.net "sección Can Bogunyà" podréis escuchar las psicofonías y ver un vídeo del lugar. Próximamente iremos ampliando la información según vayamos realizando más investigaciones.